
|
Stahp luck, chapter fifteen.
martes, 26 de febrero de 2013 21:43 4 comments
15. What the fuck? (This is just wrong, luck, what are you doing?)
BaekSoo
Después del incidente en casa
de KyungSoo y el par de semanas tras éste (que BaekHyun insistía en tomar como
'semanas de prueba' a pesar de que ZiTao continuaba haciendo comentarios un
tanto ácidos acerca de lo tonto que aquello era), el castaño podía aceptar que
su error no había sido tan malo. KyungSoo, a pesar de sentirse apenado cada vez
que Kai hacía bromas sobre el incidente, continuaba siendo el mismo –lindo– chico que causaba que BaekHyun se
comportara como un completo idiota sin siquiera percatarse. El castaño estaba
aliviado por el hecho de que su estupidez no hubiera arruinado la amistad que
tanto se había esforzado por hacer crecer.
Contrario a lo que esperaba
que sucediera después de su repentina –y bastante tonta– acción, KyungSoo
parecía estar más cómodo con él que antes; y lo que alguna vez fueron visitas
demasiado frecuentes al departamento y trabajo del menor, se convirtieron en
días enteros a su lado. Las citas que no eran citas adquirieron ese nombre
eventualmente y el menor no había dado señal alguna de incomodidad al respecto.
Si había algo mejor que aquello, BaekHyun no sabía lo que era.
KyungSoo incluso había
visitado su casa también... Y BaekHyun había evitado a toda costa que el menor
le visitará nuevamente cuando su madre se encontrara ahí; a pesar de que
KyungSoo seguía insistiendo en querer saludarla cada vez que iba a visitarle.
La boca floja de Chanyeol de alguna manera no era tan difícil de acallar como
la de su madre y BaekHyun se negaba a quedar al descubierto (porque de alguna
manera –Chanyeol seguramente había lo suficientemente mal amigo como para
decirle–, ella se había enterado del pequeño
interés que tenía por el chico de enormes ojos y había insistido en
‘ayudarle’ con él).
Claro que el castaño se
alegraba por el hecho de que aquellos dos se agradaran y que su madre
insistiera en ‘ayudarle a transformarse en el caballero ideal para aquel lindo
chico’, pero BaekHyun sabía que aún no era el momento para ese paso. Al menos
no si deseaba llegar a algo más con
KyungSoo sin asustarle.
El castaño sabía perfectamente
que las citas implicaban algo un poco más allá de una simple amistad, pero
estaba seguro de que aún no era el momento de mencionar aquello frente al
menor.
Y ahí estaba una vez más,
llamando a la puerta del departamento que JongIn y KyungSoo compartían y
sonriendo estúpidamente cuando su mente le hizo notar el hecho de que estaría
con él probablemente todo el día. Los profesores del colegio al que KyungSoo asistía
estaban siendo lo suficientemente amables como para dejarle libre al menos un
par de días cada semana; y aunque en ese transcurso de tiempo el menor
normalmente se ahogaba en proyectos escolares sumamente importantes debido a
que le quedaba muy poco tiempo antes de graduarse, BaekHyun no veía problema
alguno con ayudarle mientras pudiera estar a su lado antes de ir a la academia
de artes o a trabajar. Incluso la presencia de Kai parecía menos molesta
teniendo a KyungSoo cerca (algunos días).
“B-BaekHyun.” El castaño
parpadeó repetidas veces en cuanto KyungSoo abrió la puerta. Su sonrisa se veía
un tanto extraña y por alguna razón que no llegaba a entender, estaba
bloqueándole el paso hacia el interior del departamento en lugar de invitarle a
pasar como usualmente lo haría apenas al encontrarle sonriendo detrás de ésta
una vez que hubiera abierto. BaekHyun pudo ver la figura de Kai corriendo
aparentemente en dirección hacia su habitación, pero el mayor no tenía idea del
porqué estaba tan apresurado (y BaekHyun estaba seguro de que no llevaba una
camisa puesta).
La sensación agradable en el
estómago del castaño pronto se convirtió en pánico en cuanto su rápida
imaginación decidió relacionar la extraña apariencia nerviosa de KyungSoo con
la semi-desnudez del idiota con el
que éste vivía. “¿Hola?” Sin embargo, había decidido ignorar lo que había visto
por el bienestar de JongIn y el suyo. Porque se negaba a desperdiciar un sólo
segundo del día que le esperaba al lado de KyungSoo en dramas que no valían la
pena mientras no hubiera algún hecho que relacionara el extraño comportamiento
de los habitantes del departamento. El chico de cabello oscuro, tras
disculparse con una leve sonrisa (incómoda por donde el castaño la mirase, pero
lo suficientemente bella como para dejar ese detalle escapar), fue en busca de
algo para comer en el camino. Por lo poco que el castaño había entendido de la
apresurada ‘excusa’ de KyungSoo para no invitarle a pasar, el menor quería que le acompañase a un par de
lugares antes de que el tiempo se les acabara y fuera la hora de asistir a una
de las prácticas de ZiTao.
Ante aquello, BaekHyun no pudo
hacer más que dejarle ir mientras la sonrisa volvía a su rostro. Desde que Tao
le había pedido que fueran a verle, no había podido dejar de pensar en que el
destino estaba dándole una nueva oportunidad para compensar la forma tan
incómoda en la que había conocido a KyungSoo.
El castaño se había
acostumbrado a aquellos días en los que el menor prefería estar fuera del
departamento desde que le veía esperando detrás de la puerta, a estar encerrado
en este. Normalmente, aquellos eran los días en los que el menor no tenía tanta
presión por parte del colegio (o cuando estaba lo suficientemente harto de él
como para dejar todos los proyectos de lado y salir a divertirse un rato). A
pesar de que aquellos días no eran tan abundantes como el mayor lo deseaba,
eran suficientes como para que la propuesta de un día vagando por las calles de
Seúl juntó a aquel chico de cabello oscuro no le pareciera extraño; sino
emocionante.
La última vez habían incluso
visitado la academia a la que BaekHyun asistía y KyungSoo había terminado por
confesar que antes, cuando sus padres no estaban obsesionados por conseguirle
una vida ‘perfecta’, solía asistir a ese tipo de academia. El mayor esperaba
poder escucharle cantar alguna vez (y se había tomado unos cuantos segundos
para odiar mentalmente a los padres del menor, como siempre, por ponerle
límites excesivos e innecesarios).
El menor no tardó demasiado antes
de salir del departamento y BaekHyun no dejó de mirarle curioso por unos
instantes, justo antes de acercar una de sus manos al cabello de KyungSoo para acomodarlo
un poco. El mayor estaba comenzando a preocuparse por la decisión que KyungSoo
había tomado acerca de pasar el día fuera; no precisamente porque aquello fuera
extraño, sino por lo nervioso que se veía al anunciarlo. "¿Estás
bien?" preguntó, notando el breve silencio incómodo tras su pregunta.
La sonrisa extraña que recibió
como respuesta en conjunto con un incómodo asentimiento, estaba ayudando demasiado a desvanecer su
preocupación por el chico. Sin embargo, su sonrisa seguía ejerciendo una
especie de poder en su interior. “Claro, ¿nos vamos?”
“BaekHyunnie… deja de jugar.”
KyungSoo estaba comenzando a preocuparse. Si el mayor no entraba a la tienda
después de llamarle de ese modo, entonces el menor tendría que hacer algo un
poco más… desesperado. Habían pasado casi treinta minutos y el castaño seguía
cruzado de brazos, mirándole con el ceño fruncido desde la entrada de la tienda.
Quizás no había sido muy buena
idea decirle porqué el primer lugar que debían visitar era la tienda de
mascotas.
“No. Me niego a hacerle las
compras a ese insecto.” El castaño pareció fruncir el ceño de forma más
pronunciada en cuanto la risa de KyungSoo llegó a sus oídos. La verdad era que
no encontraba nada gracioso en la situación y estaba hablando muy enserio
cuando había dicho que se negaba a entrar a la tienda si solamente habían ido
por el alimento para perros que Kai le había pedido a su compañero de
departamento que comprara por él. Número uno: porque, ¿para qué necesitaría Kai
el alimento para perros si él no tenía uno?, y número dos: ni en esta vida ni
en la siguiente, BaekHyun aceptaría hacerle un favor al menor sin recibir nada
a cambio… e incluso recibiendo algo a cambio tendría que pensarlo bastante
tiempo antes de aceptar.
KyungSoo suspiró, esbozando
una leve sonrisa antes de acercarse al castaño y posar sus manos sobre los
hombros ajenos, presionándolos ligeramente. “Hyung, si dejaras de hacer drama
tardaríamos menos, ¿sabes?” BaekHyun no se había movido ni un milímetro.
“Además,” continuó, acercando una de sus manos al rostro del otro para picarle
delicadamente una mejilla con el dedo índice, logrando que una media sonrisa se
apoderara de los labios de su hyung, a pesar de que éste seguía sin moverse de
donde se encontraba desde que habían llegado. “no es solo eso. Necesito
acomodar algunas cosas y terminaría mucho más rápido si me ayudaras.”
Tras un par de minutos de
pensarlo, BaekHyun finalmente decidió entrar a la tienda, provocando que la
sonrisa de KyungSoo se ensanchara antes de que éste le guiara hacia uno de los
pasillos del lugar que se veía desordenado. Incluso aunque acomodar las cosas
era algo que el castaño detestaba hacer (incluso en la tienda de ropa), sabía
que mientras más personas hicieran el trabajo, más rápido terminarían; o lo que
era lo mismo, menos tiempo antes de que al fin pudiera pasar el resto del día
junto al menor. “¿No habías dicho que eran un par de lugares?” en el momento en
el que hizo la pregunta, KyungSoo dejó caer los juguetes que estaba acomodando
tan solo un momento atrás, riendo de forma incómoda cuando ante la mirada
interrogante del castaño, quien los había levantado del suelo para
entregárselos.
“Necesito visitar a mis
padres.”
El castaño se preguntaba cómo
podría hacer que el tiempo corriera más lento. Lo último que deseaba era
conocer a las únicas personas que detestaba más que JongIn (cuando hacía algo
estúpido que le hiciera mal a ZiTao).
En lo único que BaekHyun podía
pensar al llegar al departamento que ChanYeol y ZiTao compartían (no tenía
sentido ir a su casa si estaría solo hasta que tuviera que ir a la práctica de
Tao, ya que su madre al parecer había salido de compras con algunas de sus
amigas, así que el castaño decidió solamente ir por ropa limpia para poder
ducharse en el departamento de sus mejores amigos), era en lo mal que había
terminado el ‘día entero’ con KyungSoo y lo poco emocionado que se sentía con
lo que sucedería más ta5rde, cuando volviera a verle en la academia de artes
marciales.
Después de conocer al par de monstruos que su dongsaeng tenía por
padres y la ‘pequeña escena’ por la que éste había tenido que pasar antes de
que ambos tuvieran que retirarse de aquella casa, el castaño dudaba que el día
pudiera mejorar. Definitivamente no regresaría a ese lugar. Nunca.
Porque de verdad, BaekHyun no
estaba bromeando cuando decía que eran monstruos.
“Así que… ¿este es el amigo del que tanto habías hablado?” por más
que intentara, la mirada de desagrado que el padre de KyungSoo le había
dedicado al decir aquello no se desvanecía de la mente de BaekHyun. Nadie, nadie en la historia de su vida le había
mirado de esa manera y definitivamente no permitiría que el padre de su
dongsaeng fuera el primero.
“Exacto. El impresionante Byun BaekHyun, señor, a sus servicios.”
No entendía cómo todo pudo empeorar a partir de esa grandiosa presentación, a
decir verdad, porque BaekHyun había visto a KyungSoo sonreír en ese momento y
usualmente, ese era el momento en el que los padres se percataban de que Byun
BaekHyun era el mejor amigo que sus hijos podrían desear.
“KyungSoo, ¿puedes ver porqué prefiero asegurarme de que tus amistades
estén a tu nivel?” El castaño recordaba haber respirado profundamente,
intentando evitar que cualquier comentario fuera de lugar se quedara dentro de
su mente. “Este muchacho claramente no
tiene la buena educación que un amigo tuyo debería tener. La verdad es que no me sorprendería que me
comentaras que trabaja en algún bar insalubre en la ciudad.”
“Padre, yo te dije que trabaja en-” KyungSoo paró de hablar en
cuanto sintió la mano de BaekHyun posarse sobre una de sus rodillas,
apretándola de forma delicada.
“Este muchacho, señor, obviamente tiene mucha más educación que usted.” BaekHyun
frunció el ceño al recordar cómo después de que aquello hubiera escapado de sus
labios, los padres de KyungSoo se aferraron a la idea de que su hijo tendría
que alejarse de él, sin embargo, el menor les demostró que no era más el chico
a quien podían decirle qué hacer.
Una apenas visible sonrisa
apareció en el rostro del castaño al recordar aquello. Se sentía orgulloso de
que KyungSoo le hiciera frente a sus padres. Sobre todo al recordar las
palabras que éste le había dicho al final, cuando no tuvieron otra opción que
irse, justo después del grito de “¡No
pueden decirme qué hacer todo el tiempo!” que su dongsaeng había dejado
salir en el tono más alto que le fue posible. BaekHyun no podía olvidar lo
contrastante de su rostro enojado al hacerlo con la enorme sonrisa que le había
dedicado en el momento en el que estuvieron fuera de la casa.
“Gracias BaekHyunnie-hyung” dijo, soltando un gran suspiro de alivio
antes de continuar, “no creo que hubiese
podido aclararles eso si no estuvieras a mi lado.”
Claro que el castaño se sentía
conmovido por aquello, pero a pesar de la agradable sensación que le había
acompañado tras escucharle; el enojo seguía ocupando la mayor parte de su mente
y cualquier pensamiento positivo se desvanecía tan pronto como tenía la
oportunidad de manifestarse en su interior. Además, estaba totalmente seguro de
que algo malo sucedería ese día. Las ‘señales’ habían sido demasiado fuertes
como para ignorarlas.
“Hyung, voy a golpearte si no
caminas más rápido.” Aparentemente, ZiTao no estaba muy contento. BaekHyun no
lo entendía. ¿Acaso no había sido él quien le había invitado a verle a la
academia?; no podía tratarle de esa manera tan violenta… es decir, no era culpa
suya que de alguna manera, llegaran tarde a la práctica. ChanYeol era quien se
había quedado hablando con el castaño más tiempo del que podía desperdiciar,
así que era claramente culpa del hermano mayor –estúpido– del menor, no de él.
“Hyung, estoy hablando enserio.”
Pero daba igual. Incluso si lo
explicaba de otro punto de vista, ZiTao era lo suficientemente injusto como
para culparle de ello de todas formas (aunque, vamos, –y no era que estuviese
admitiendo que tenía la culpa– no era tan malo llegar un par de minutos tarde;
de todos modos tendrían que esperarle para empezar).
Wow, qué desconsiderados.
BaekHyun supo al llegar al
salón en el que ZiTao tomaba clases, que no necesitaban esperar a su mejor
amigo para comenzar la práctica (después de notar que habían comenzado la
demostración, que había sido después de que el menor le diera un golpe bastante
fuerte en el hombro y corriera a prepararse para su rutina, que probablemente
era la siguiente). Sinceramente, no sentía culpa alguna después de recibir
aquel golpe, así que simplemente siguió caminando hacia el sitio en el suelo
que aparentemente estaba ‘reservado’ para los expectantes, olvidando el dolor
en su hombro en el instante en el que divisó a KyungSoo entre las pocas
personas en el lugar.
El castaño no perdió demasiado
tiempo antes de acercarse al menor, sentándose detrás de él para poder rodear
su cintura con ambos brazos y apoyar su mentón sobre el hombro ajeno, dejándose
llevar por el agradable aroma del menor y cerrando los ojos a los pocos
segundos de acomodarse de esa manera, sin importarle que probablemente Tao le
golpearía de nuevo al terminar su rutina por no prestarle atención. Supuso que
KyungSoo pareció reconocerle (de lo contrario se habría alejado
enseguida), así que simplemente se
mantuvo en esa posición, sintiendo que de un momento a otro se quedaría dormido
a pesar de que no se sentía cansado.
“¿Estás bien?” BaekHyun dejó
que una leve sonrisa se apoderara de sus labios al escucharle, pensando en lo
gracioso que era escuchar a KyungSoo hacer la misma pregunta que él le había
hecho por la mañana. Aunque quizás no fuera gracioso, BaekHyun lo encontraba
así. (Supuso que el aroma de KyungSoo era el que volvía su sentido del humor un
desastre —al igual que lo hacía con su habilidad para hablar o hacer algo sin
avergonzarse a sí mismo en un abrir y cerrar de ojos—, pero como siempre, no
podía culpar al menor por lo que su aroma le causaba).
“Hm,” murmuró como única
respuesta, sintiéndose incapaz de comentarle cuán mal le había hecho
acompañarle a casa de sus padres. Pensaba que hacerlo era algo completamente
innecesario además, así que prefirió atraer el cuerpo del menor un poco más al
propio, escondiendo el rostro en el cuello ajeno, sin abrir los ojos. Lo único
que pensaba en ese momento era en cuán atractiva le resultaba la idea de
quedarse dormido en aquella posición, sin preocuparse por los golpes que Tao le
daría si se enteraba de ello, aunque sabía perfectamente que de ser necesario,
KyungSoo diría alguna inofensiva mentira a su favor. Sentirle entre sus brazos
le hacía sentir lo suficientemente satisfecho y relajado como para olvidar el
resto del día y sinceramente, mientras fuera capaz de hacer aquello, el mayor
aceptaría incluso que un autobús le atropellara.
Sin embargo, BaekHyun no tenía
la habilidad para dormir en cualquier lugar (a diferencia de JongIn o ZiTao), así
que simplemente se quedó con los ojos cerrados, sin cambiar su posición durante
el resto de la demostración, disfrutando de la calidez del cuerpo de KyungSoo. Lo
único que había tenido el poder suficiente como para hacerle abrir los ojos,
había sido uno de los familiares golpes sobre su hombro que no podían pertenecer
a nadie más que a ZiTao. “Bacon-hyung, ¿puedes dejar de sofocar a
KyungSoo-hyung?”
La ligera risa de KyungSoo
hacía que la respuesta escapara de sus labios tan rápido como había llegado a
su mente. “No, no quiero.” El golpe de ZiTao ante la respuesta
quizás fue más rápido que ésta. El mayor dejó escapar una especie de gruñido al
escuchar a KyungSoo murmurar algo como “BaekHyunnie,
es hora de irnos de aquí” y tener que romper el abrazo en el que le tenía
atrapado justo antes de dejarse levantar por ZiTao, quien enseguida ayudó a
KyungSoo a levantarse después (con bastante más delicadeza que a BaekHyun,
claro está).
El castaño no se había
percatado de la pequeña figura que se
encontraba mirándole con los ojos totalmente abiertos justo al lado de ZiTao,
quien le dirigió una mirada curiosa al notar el t9ono sorprendido de su voz al
pronunciar el nombre del castaño. “¿B-BaekHyun?”
BaekHyun sabía que
probablemente estaba alucinando, pero juraba que pudo sentir su corazón
detenerse en el instante en el que se percató de que la persona a la que estaba
mirando en ese momento, era MinSeok. Su MinSeok.
El MinSeok que no pudo retener
a su lado en algún momento en el pasado y que por tanto tiempo estuvo buscando
con la intención de regresar a él.
El MinSeok que incluso si no
había estado a su lado por aquel largo período de tiempo, estaba dispuesto a
recuperar a como diera lugar.
KyungSoo no pudo evitar preguntarse
qué era exactamente lo que estaba presenciando en cuanto vio a BaekHyun abrazar
a aquel chico con tanta fuerza. El
más bajo no pudo hacer otra cosa que aferrarse al brazo de ZiTao, quien no
había notado la expresión de pánico en su rostro ante la escena. “¿Conoces a
XiuMin-hyung?” le escuchó preguntar, intentando disimular un poco lo ansioso
que la que la cercanía entre BaekHyun y el desconocido le hacía sentir.
Y la breve sensación de alivio
que invadió su interior al notar la confusión en la mirada del castaño al
escuchar aquella pregunta desapareció por completo al notar lo amplia que se
tornaba la sonrisa en el rostro del pelirrojo, quien aún rodeaba la cintura de
BaekHyun con uno de sus brazos. “Oh, cierto. Tao, mi nombre real es MinSeok…
lamento no haberlo mencionado antes.”
Ambos chicos de cabello oscuro
miraron a sus mayores con los ojos totalmente abiertos. KyungSoo había
escuchado ese nombre antes, y sinceramente, (a pesar de que no podía sentir
desagrado por el pelirrojo) no se sentía alegre en lo absoluto por tener la
oportunidad de conocerle. Después de escuchar su nombre, solamente deseaba
volver a su departamento y dormir por el resto de la semana, aún si sabía que
estaba siendo demasiado exagerado.
“Wow, wow, wow, ¿te conozco,
pequeñito?” KyungSoo no sabía quién era aquel chico de cabello claro, pero en el
momento en el que tomó a MinSeok por el brazo y le apartó de BaekHyun,
(ignorando por completo la mirada enojada de ZiTao y la expresión ofendida del
castaño) realmente le pareció la persona más agradable que había conocido.
“Disculpa, LuHan, pero
recuerdo muy bien haberte prohibido venir por aquí hoy.”
“Y yo recuerdo haberte dicho
que mi baozi no va a ningún lado sin mí.”
KyungSoo pudo ver a MinSeok
poner los ojos en blanco antes de mirarle, dedicándole una pequeña sonrisa. “Lo
siento, lo hacen todo el tiempo.” Murmuró, al parecer sin notar a BaekHyun
unirse a la discusión entre los otros dos. “¿Cuál es tu nombre?, ¿eres amigo de
BaekHyun?”
El menor asintió levemente,
esforzándose para esbozar igualmente una sonrisa antes de murmurar “KyungSoo” y
ver al pelirrojo asentir un par de veces antes de disculparse, acercándose
rápidamente a los otros tres chicos (quienes probablemente comenzarían a
golpearse en cualquier momento) y detener la discusión.
Lo primero que KyungSoo hizo
en el momento en el momento en el que estuvo nuevamente dentro de su
departamento fue dirigirse apresuradamente hacia la habitación de JongIn y lanzarse
sobre él, atrapándole al instante en un –seguramente– sofocante abrazo;
ignorando por completo la presencia de una tercera persona en la cama del
menor.
Cuando BaekHyun llegó a casa,
supo que había juzgado el resto del día demasiado pronto, porque definitivamente
encontrar a MinSeok después de tanto tiempo, había mejorado todo en tan solo
unos instantes, incluso si la molesta presencia del tal LuHan había sido difícil de soportar.
Sin embargo, el castaño no se
había equivocado para nada al pensar que todo iría empeorando mientras más
tiempo transcurriera. Únicamente había estado mirando el día a través de los
ojos de Do KyungSoo.
Etiquetas: EXO |
MODERADORA;
![]() Ghei~ I'M A: XiuHan, TaoRis, KaiChen, KangMin, XiuHun, BaDeul, JongTae, HimLo, SeTao, KaiTao, XiuKai, HyukMin, YeHyuk, ChanKai SHIPPER (la lista puede aumentar, son las que recuerdo por ahora lol)GIVE ME YOUR WORDS;
OTHERS; Tweets por @ya_otp BLOG ARCHIVE; |