You're such a gorgeous nightmare
ENTRY AFF LIVEJOURNAL TUMBLR AMOR-YAOI
Stahp luck, chapter twelve.
domingo, 27 de enero de 2013 19:25 4 comments

12. What the fuck? (it isn't my fault)
TaoRis










“¿Piensas contarme algún día sobre ‘eso’ que te convirtió en un flojo?” Chen esbozó una imperceptible sonrisa, aparentemente ignorando la pregunta de su jefe, quien se encontraba sentado en la barra del café, mirándole moverse de un lado a otro desde hacía un poco menos de una hora. El menor prefirió no responder con un ‘a mí me parece que el flojo aquí, no soy yo’. Prefería no jugar con los ánimos del rubio y arriesgarse a perder el permiso que había conseguido con tanto –nulo– esfuerzo para retirarse temprano ese día (si, seguía siendo fácil conseguir lo que deseaba del mayor).

Kris dejó escapar un leve suspiro, apoyando uno de sus codos sobre la superficie de la barra del café para poder colocar su mejilla sobre la palma de su mano mientras la otra se mantenía en su lugar sobre una de sus piernas, dirigiendo casi de forma inconsciente una rápida mirada hacia la puerta de entrada del local. Una mirada sutil que, por supuesto, no escapó de la atención del castaño; quien había dejado que aquella sonrisa en su rostro que alguna vez fue invisible, se tornara más amplia y burlona. “¿Esperas a alguien?”

El rubio simplemente le miró con el ceño fruncido por unos momentos al escucharle, sin dar respuesta alguna, justo como él lo había hecho antes.

Por supuesto que no estaba esperando a nadie.

Aunque por alguna razón, ‘nadie’, comenzaba a tomar la forma de cierto chico de cabello oscuro en su mente.

‘Nadie’, comenzaba a tomar la forma de aquel que se había convertido en su único compañero de aquellos ‘viernes de chocolate caliente’ a los que Chen no parecía muy interesado en asistir últimamente. Aunque a decir verdad, no era como si Kris le necesitara soltando comentarios que volvieran el ambiente incómodo (para él); esos que lograban mantenerle al borde de escupir el chocolate cada vez que el castaño abría la boca.

“Nadie, ¿huh?” Kris decidió ignorar por completo el tono en el que la pregunta había sido pronunciada. Aún no estaba completamente seguro de cómo interpretar ese particular tono en la voz del otro cada vez que hablaba de ZiTao.

Una leve sonrisa comenzó a tomar el control de sus labios unos instantes después de escuchar la puerta del café abrirse y cerrarse casi en el mismo movimiento (Chen había comprado e instalado una de aquellas molestas campanas que la gente a veces ponía en sus negocios, alegando que sería útil para ofrecer una mejor atención a los clientes. Kris, sin embargo, aún pensaba que solamente lo había hecho para molestarle.). La mirada de Chen parecía haberse suavizado al mirar en la dirección de la que provenía el sonido; su sonrisa perdiendo aquel toque de burla para transformarse en un cálido gesto mientras un ‘Hola’ escapaba de sus labios en un tono bajo.

El rubio mantuvo la pequeña sonrisa en su rostro, sin voltear a ver quién había llegado (tomando en cuenta que sabía perfectamente de quién se trataba), dejando que la persona que había llegado posara sus manos sobre sus hombros… Cálido, era la única palabra que podía describir el mar de sensaciones que aquel suave contacto desataba en su interior. Aquel  al que, a pesar de que aún no lograba reconocer como el causante de aquellas sensaciones, dependía de muchas maneras; ese que se había transformado en su más efectivo tranquilizante.

“¿Llegué muy tarde?”

Curioso… cómo la conocida voz del menor solía escucharse más cerca de lo que se encontraba, estropeando por una milésima de segundo la habilidad de YiFan para pensar. El rubio empleó la última semana cuestionándose cómo era aquello posible.

Y cuando las explicaciones lógicas huían de su mente para dejarle aturdido por el resto del día, Kris decidía que el único culpable de todo lo que últimamente había estado sintiendo era Chen.

“No, claro que no, llegaste justo a tiempo.” ZiTao, fuera de la vista del mayor de los tres, frunció ligeramente el ceño  en un gesto de confusión al notar que Chen se quitaba el delantal que usaba para trabajar, sonriendo ampliamente y guiñándole un ojo antes de correr hacia la habitación en la que los empleados solían guardar sus cosas.

Como si su pudiera escuchar las dudas rondando la cabeza del menor, el rubio al fin se levantó del lugar en el que se encontraba sentado para mirarle de frente, causando que las manos (que una vez estuvieron sobre sus hombros) volvieran al sitio que usualmente ocupaban a los costados del más bajo; la leve sonrisa aun manteniendo su lugar en el rostro de Kris, encargándose de darle la bienvenida a Tao como cada viernes lo hacía. “Por alguna razón, mientras más flojo es, más alegre se ve; parece que otra vez nos abandonará.”

Tao solamente asintió un par de veces, sonriendo divertido por el comentario pero sin ser capaz de responder a él. El castaño había regresado justo en el momento en el que Kris pronunciaba aquello y le había lanzado lo que tenía a la mano (y la verdad era que la botella de plástico casi vacía había dolido bastante más de lo que el rubio hubiera esperado –ZiTao se preguntó si tendría que lidiar con botellas de plástico voladoras con frecuencia–), provocando que el menor de los tres le mirara una vez más con el ceño fruncido; esta vez, sin embargo, transmitiendo algo un poco menos agradable que confusión. "¿Eso era necesario?"

El castaño se encogió de hombros en respuesta, sonriendo bastante divertido ante la actitud de ZiTao y evadiendo la botella de plástico que le fue lanzada de regreso. "Sigue llamándome flojo cuando es él quien está sentado ahí sin hacer nada desde hace una hora solamente para esperar por la llegada de su amada princesa." Chen hizo lo posible por no reír al recibir la mirada fastidiada de Kris mientras el menor de los tres le miraba con los ojos completamente abiertos.

Siempre, siempre sería divertido hacer comentarios de ese tipo mientras ZiTao estaba presente. Al menos así podía estar seguro de que el rubio no intentaría asesinarlo en ese mismo instante. "¿No tenías que irte ya?"

"Oh, cierto." El castaño rió bajo, levantando la botella del el suelo antes de comenzar su camino hacia la salida, no sin antes recordarle a Kris que había dejado las tazas de chocolate caliente en la cocina.

Kris se preguntaba qué tan malo era su chocolate caliente como para que el menor hubiera hecho que Chen prometiera prepararlo antes de irse cada vez que tuviera que irse temprano a casa. No era tan malo, ¿verdad?

"¿Estas escuchando hyung?"
ZiTao no parecía estar muy convencido cuando el rubio asintió rápida y torpemente, así que después de dejar escapar un largo suspiro, esbozo una leve sonrisa y volvió a preguntar. "¿Tu novia vendrá a verte hoy?

YiFan estuvo a punto de morir atragantándose con su propia saliva al escuchar la pregunta.

Ni siquiera tenía que repetirlo. Todo lo que sucediera con ZiTao era culpa de Chen.

Estúpido, estúpido Chen.








Tao admitía que mientras más tiempo pasaba, más obvia era la manera en la que deseaba que los viernes llegaran. Al principio se había repetido una y otra vez que era solamente porque era interesante ver las reacciones de Chen al escuchar noticias nuevas acerca de MinSeok y aquel chico de cabello horriblemente teñido –no realmente–, cuyo nombre no deseaba siquiera recordar.  Pero cuando el castaño comenzó a faltar a las pequeñas reuniones, ZiTao se encontró con menos que muy, muy pocas razones para explicar porqué exactamente se sentía tan ansioso por que los viernes llegarán.

Algo en su interior le gritaba el nombre de Kris, pero no era lo suficientemente claro como para ser tomado en cuenta. Por supuesto, ZiTao se sentía intrigado sobre quién exactamente era Kris, pero no entendía porque eso debería ser su principal incentivo para sentir tal impaciencia durante el resto de la semana. Mientras más atención le ponía a la facciones del rubio; a su forma de comportarse mientras le comentaba cuán difícil era huir de los comentarios nada graciosos de Chen acerca de cualquier cosa vergonzosa que le sucedía en su presencia con el ocasional trago de chocolate, menos entendía por qué su hyung era una razón importante para comprender cómo se sentía últimamente. No era como si conocerle fuera diferente de la forma en la que había conocido a otras personas. Después de todo, pensaba, no hay nada especial en la forma en la que hablaban uno con el otro.

Claro que, en ese momento, ZiTao no podía notar la gran mentira en la que estaba confiando.

Lo curioso en el hecho de que no pensara en la presencia del rubio como algo especial, era que no estaba prestando atención a la más obvia señal de que, en realidad, la forma en la que YiFan había aparecido en su vida o el momento en el que lo había hecho era algo realmente... Único e inesperado.

ZiTao estaba ignorando la forma en la que las heridas abiertas a causa de su indefinida relación con JongIn parecían tomar la presencia de YiFan y convertirla en una gasa que intentaba evitar que siguieran expuestas, impidiendo así que cualquier suceso durante el fin de semana lograra llegar a ellas e infectarías. ZiTao estaba ignorando el hecho de que lo que le mantenía impaciente era su deseo por obtener una nueva gasa que pudiera proteger sus heridas no sólo por un par de días, sino permanentemente.

Buscaba una gasa que se aferrara a aquellas heridas y no se desvaneciera sino hasta que estuvieran cerradas.

Y Kris, sin prestar mucha más atención que ZiTao, buscaba algo parecido en la presencia del menor. Mientras el último buscaba una cura para heridas que se negaban a sanar, YiFan buscaba tranquilizantes que le ayudarán a mantener su mente fría para así poder ayudar a otros; a sus primos, para ser exactos. Buscaba algo que le ayudará a mantenerse relajado cada vez que su madre llamaba para presionar por más de una hora con el hecho de que estaba sólo y necesitaba a alguien que le ayudase, cuando su hijo claramente le explicaba que una novia no era precisamente el mejor salvavidas que su barco podía conseguir. YiFan necesitaba liberar un poco de presión a través de Tao. Necesitaba que el menor tomara el papel la única píldora que terminara de forma efectiva con su ansiedad.

"No me molesta ser 'tu amada princesa', de todas formas." YiFan no estaba seguro de si la breve risa que había acompañado al comentario del menor había tenido un efecto dañino o benéfico en su interior, así que prefirió ignorar la onda de calor que le atrapo por un par de segundos y mirarle con un deje de diversión. "Al menos no me considera la bruja en el cuento."

Kris negó ligeramente con la cabeza, esbozando una media sonrisa antes de contestar, “lo hará en cuanto se entere de que no quieres serlo.”

Tao dejó escapar un leve suspiro, asintiendo totalmente de acuerdo con ello. Tendría que fingir molestia frente al castaño si no quería ser transformado en el sapo en lugar de la bruja de la historia. “Hyung necesita un poco de sexo, de verdad.”

El mayor, una vez más, estuvo a punto de dejar el mundo en cuanto le escuchó decir aquello. El chocolate pareció rebelarse y atorarse en su garganta en el instante en el que las palabras llegaron a sus oídos, sin poder hacer mucho más que intentar sobrevivir y toser hasta que pudiera respirar nuevamente de la forma correcta, sin escupir más chocolate.

Y estaba decidido a hacer al menor pagar por la camisa que había sido totalmente bañada en chocolate por su culpa.

Culpa de Chen, culpa de Tao, nunca, nunca culpa del pobre e inocente Wu YiFan.

“¡¿Qué rayos fue eso?!” A pesar de que el tono de voz del rubio era bastante atemorizante, Tao no podía hacer otra cosa además de reírse mientras intentaba limpiar un poco la camisa del mayor (YiFan no se había dado cuenta del momento en el que se había levantado de su lugar para acercarse a limpiar la prenda con una servilleta), desafortunadamente manchándola más. “Deja… deja eso…”

Cuando el mayor le quitó la servilleta de las manos y Tao se percató (al terminar de reírse de la reacción de su hyung) que solamente le había ensuciado más, éste regresó a su asiento frente al rubio, mordiéndose el labio inferior para impedir que otro ataque de risa iniciara, respirando hondo también y cerrando los ojos por un momento antes de exhalar; su voz sonando mucho más calmada en cuanto abrió nuevamente los ojos, esbozando una pequeña sonrisa un tanto avergonzada por haberse reído antes de ayudar al mayor (aunque tenía al derecho de no hacerlo, después de todo el otro le había escupido un poco de chocolate también y era una pequeña forma de venganza, ¿cierto?). “Lo siento… ¿qué fue lo que preguntaste?” 

“¿Qué fue eso?” El menor le miró confundido.

Kris entrecerró levemente en cuanto le escuchó preguntar, “¿Eso qué?”

“¿Eso de ‘hyung necesita sexo’?” El rubio definitivamente esperaba ver otra reacción en el menor; cualquiera en lugar de la creciente confusión en sus facciones. En realidad, esperaba que estuviera bromeando.

No podía, no debía tomar un tema como ese con tanta normalidad.

De pronto, algo hizo ‘click’ en la mente del menor; una imperceptible sonrisa avergonzada aferrándose a sus labios al instante en el que recordó lo que Chen había dicho la primera vez que ZiTao había mencionado aquella palabra mientras Kris estaba cerca. Por supuesto, debido a que había sido más sencillo para él contarle a Chen acerca de sus problemas con su ex-novio (más bien porque MinSeok lo había mencionado por accidente una de las veces en las que se reunió con ambos), el castaño sabía que Tao conocía perfectamente el significado de la palabra. Tener pareja durante la adolescencia no ayuda a tus padres a mantener ese tipo de información en secreto y aún si ellos no hubieran platicado con él sobre el tema, ZiTao tenía una muy confiable fuente de información que probablemente le había ayudado a aprender y practicar muchas de las cosas que la gente no entendía sino hasta una época más avanzada de su vida.

Desafortunadamente, aunque el chico de cabello oscuro entendía un poco del porqué Kris era un poco sensible al tema cuando era mencionado por gente menor que él, ZiTao aún no lograba entenderlo del todo. Chen había dicho que él tenía bastante experiencia por su cuenta y, según Tao, él no era la persona más vieja que conocía. Incluso MinSeok (y el monstruo que le seguía), parecían no prestar atención al hecho de que él conocía bastantes cosas sobre el tema.

La forma en la que Kris parecía tan escandalizado por una simple frase parecía irreal y de cierta manera, estúpida para el menor.







Kris sabía que probablemente estaba exagerando. ZiTao era bastante mayor como para poder hablar sobre sexo tanto como quisiera, pero no podía evitar reaccionar de esa manera. El menor seguía recordándole a SeHun después de todo y no podía hacer nada para combatir los recuerdos atravesando fugazmente su interior; recuerdos de SeHun a lo largo de su vida, desde cuando era un pequeño, protegido por LuHan o por él mismo  cuando tenía la oportunidad de visitarles en vacaciones, hasta el castaño que progresivamente había perdido el interés por ser cercano a él. Aquél que había terminado por alejarse de su único primo y no había hecho esfuerzo alguno por recuperar el lazo que alguna vez se había mantenido fuerte entre ellos. Incluso ahora, que YiFan intentaba hacer lo posible por ayudarle a esconderse del ‘heladero’, como LuHan insistía en llamarle.

Mientras más intentaba dejar de ver a Tao de la misma forma en la que veía a SeHun, más difícil parecía.

“Olvídalo.” Su voz aparentemente había causado que el menor abandonara sus propios pensamientos; su sonrisa haciéndose un poco menos sutil al encontrarse con la del mayor al subir la mirada.

Era difícil, el separar la personalidad de ZiTao de la de SeHun. YiFan sentía que, a pesar de que solían pasar un excelente tiempo juntos, el chico estaba impidiendo que su amistad llegara a un lugar más íntimo, tal y como lo había hecho el castaño por tanto tiempo. ZiTao parecía tener la misma actitud caprichosa que su primo algunas veces; parecía tener el mismo instinto por evitar que los demás se burlaran de él. Podía alejar cualquier emoción de su exterior si era necesario y el rubio estaba totalmente seguro de que estaba impidiendo que le conociera como realmente era. Por supuesto, había permitido que conociera lo suficiente de su vida diaria, pero Kris sabía que estaba dejando fuera las cosas que el mayor necesitaba saber para acercarse a él de una forma más íntima.

ZiTao solamente le había estado observando. El murmuro de ‘está bien’, no había llegado a oídos del mayor y parecía haberse perdido en sus pensamientos. El menor dudó por unos momentos si llamarle, pero prefirió tomar un par de –grandes– tragos de su chocolate a la vez que le observaba detenidamente. Se preguntaba si el ceño fruncido del mayor se debía a lo que había dicho antes y si era así, prefería no saberlo. No era su intención molestarle de todos modos.

Sin percatarse, un leve suspiro escapó de sus labios, llamando la atención del rubio, quien prefirió guardar silencio al percatarse de que el menor estaba… mirándole sin mirar, en ese momento.

De alguna manera, la ansiedad de sus problemas con JongIn logró colarse en ese momento entre sus pensamientos y ZiTao se había sentido extraño, a decir verdad. Desde que había comenzado a reunirse con Chen y Kris (últimamente solo con el mayor de los tres), había notado cómo su ansiedad acerca de aquel chico desaparecían desde el momento en el que entraba al café y no regresaban sino hasta los lunes por la mañana. Recordarlo a mitad de la reunión con el rubio le hacía sentir un nudo en la garganta del que deseaba deshacerse con todas sus fuerzas, sin poder hacerlo, por supuesto.

No podía dejar que aquello le controlara en ese momento como solía hacerlo con el resto de los días de la semana. Lo que menos quería era que el mayor se percatara de lo mal que se encontraba cuando había estado repitiendo una y otra vez aquella mentira de que ‘todo iba bien, solamente estaba un poco cansado por el trabajo’. ¿Para qué causar que el otro se preocupara por algo ajeno mientras él había dicho que tenía un par de problemas familiares en ese momento?

¿Para qué arrastrar más personas hacia un problema que debía resolver por su cuenta?, ¿para qué hacerles perder su tiempo con cosas tan tontas como su inhabilidad para reconocer que su relación con JongIn había terminado hacía bastante tiempo ya?

¿Para qué?

El menor estaba decidido a actuar por cuenta propia a pesar de que algo en su interior siguiera gritándole que no podía hacerlo solo. No necesito a nadie, pensaba, no soy un niño que no puede hacerse cargo de sus propios problemas. No más.







“Tao” Kris suavizó su expresión al notar que el menor no parecía escucharle; sus labios curvándose hasta formar una ligera sonrisa antes de repetir su nombre hasta que el otro le miró con los ojos muy abiertos, un poco aturdido al percatarse de que se había distraído de esa manera. “¿Estás bien?”

Si, no, tal vez.

“Sí, claro.”

Respuesta equivocada.

Tao esbozó una pequeña sonrisa en un intento por esconder la expresión real que aquella pregunta le hacía formar; ignorando a la vez aquella voz en su interior que parecía no cansarse de contar cada mentira que salía de sus labios. Odiaba esa voz.

“¿Seguro?” Tao parpadeó unas cuantas veces al escucharle, asintiendo antes de llevar la taza de chocolate a sus labios. Kris frunció el ceño al instante. El menor se había terminado la bebida unos momentos atrás. “No te creo.”

La respuesta del menor quedó al aire debido al sonido de su móvil interrumpiéndole en el momento indicado. “Lo siento” murmuró, un tanto avergonzado al notar que el mayor no parecía muy contento con el hecho de no insistir con aquella pregunta que Tao se había acostumbrado a escuchar. Sin embargo, el alivio del menor se desvaneció en cuanto pudo ver el contenido del mensaje de texto.

From: Bacon

ChanYeol dice que me lanzará por la ventana si no regresas en menos de media hora. ¡AYUDA!

Olvidé avisarle a ChanYeol hyung.

“Uh, hyung… necesito irme ahora, lo siento.” Kris, justo como el menor lo había hecho mientras leía el mensaje de texto, dejó escapar un largo suspiro, decepcionado por el hecho de que la  pequeña reunión terminara antes de lo usual.

Sin embargo, una sonrisa (quizás un poco más alegre de lo que debía ser) se apoderó de sus labios de un momento a otro, provocando que el menor le mirara extrañado y expectante por unos segundos. “¿Tienes algo qué hacer el domingo?”

Wow.

“¿D-domingo?” ZiTao sintió su estómago contraerse en el instante en el que vio la sonrisa del mayor ampliarse quizás solo un par de milímetros más.

Estaba aturdido. Mucho más aturdido que momentos atrás, cuando Kris le hizo volver a poner los pies en la tierra, y los pensamientos volando en todas las direcciones al interior de su mente hacían que la respuesta se tornara más y más lejana, dejando que la tarea de contestar quedara a su cargo. Y ZiTao sabía que era la forma en la que la voz que tanto odiaba intentaba cobrarle todas aquellas veces en las que le había ignorado. Dejando que la respuesta que parecía encerrar tantos caminos con destinos completamente diferentes, fueran malos o buenos, dependiera de su propia decisión.

 Si no quieres ayuda, Tao, no la tendrás.

“No, creo que no.” Puedo con esto, puedo con esto; la frase repitiéndose una y otra vez dentro de su cabeza, intentando hacerle sentir más decidido, a pesar de que sabía que no estaba funcionando.

“Bien.” No, no está bien, “Envíame un mensaje de texto con la dirección del departamento en el que vives cuando gustes, el domingo saldremos, no será una cita, claro.” el menor sabía que no era algo dañino. Salir con Kris no parecía el tipo de suceso que causaría un horrible final para ninguno de los dos; sin embargo, la forma en la que las náuseas amenazaron con aparecer por un segundo parecía advertirle que su interior no estaba de acuerdo con ello. La voz en su interior parecía estar tan aturdida como él.

Tras unos segundos mirando al más alto sin saber exactamente cómo reaccionar y presenciar una extraña y breve lucha entre sus reacciones físicas y mentales, ZiTao sintió una mueca –que por más que lo intentara, no era una sonrisa– apoderarse de sus labios, probablemente dejando que el mayor notara lo incómodo que se sentía. “Claro,” siendo la única palabra accesible antes de levantarse de forma torpe de su asiento y disculpándose un par de veces más antes de dirigirse a la salida del café.

Dejando atrás a Kris. Dejando atrás la extraña sensación que el encuentro del domingo le causaba y corriendo directamente hacia un terreno más conocido para él.








BaekHyun había pasado bastante tiempo aquella noche hablando a una velocidad sorprendente y dejando escapar pequeños gritos (que ChanYeol se había asegurado de acallar antes de irse a dormir), recordándole una y otra vez a Tao la decisión que había tomado. Y no, no estaba emocionado en lo absoluto por el hecho de que Kris le hubiera invitado a salir, aunque BaekHyun seguía diciendo lo contrario. Estaba aturdido, aterrado.

A veces, y sólo algunas, verdaderamente pocas veces, Tao deseaba volver a aquella época en la que no necesitaba decidir por sí mismo.


Etiquetas:



PAST FUTURE
MODERADORA;

Ghei~

I'M A: XiuHan, TaoRis, KaiChen, KangMin, XiuHun, BaDeul, JongTae, HimLo, SeTao, KaiTao, XiuKai, HyukMin, YeHyuk, ChanKai SHIPPER (la lista puede aumentar, son las que recuerdo por ahora lol)

Super Junior

BumMin (2)

HaeMin (2)

HanMin (1)

HeeMin (2)

HyukMin (1)

KangMin (3)

KyuMin (3)

TeukMin (2)

WonMin (1)

YeMin (2)

 
 

EXO

ChanDae (1)

ChanSoo (1)

ChanTao (2)

KaiBaek (1)

KaiChen (1)

KaiRis (1)

KrisHan (1)

KrisHo (2)

KrisHun (1)

LayChen (1)

SeXing (1)

SuChen (1)

SuKai (1)

SuTao (1)

XiuHan (1)

XiuHun (2)

XiuKai (1)

 
 

Seriados [Masterlists]

Drabble shop (1)

Hipster drabbles (1)

Stahp luck (1)

 
 

Other

English (1)

Kai/JongIn (1)

KyuJun (1)

Super Junior/SungMin (1)

TOPMin (1)

 
 

Drabble (41)

OneShot (5)


GIVE ME YOUR WORDS;


OTHERS;



BLOG ARCHIVE;

  • Stahp luck, chapter eleven.
  • Stahp luck, chapter ten.
  • Stahp luck, chapter nine.
  • [Avisos 02]
  • Stahp luck, chapter eight.
  • Stahp luck, chapter seven.
  • Stahp luck, chapter six.
  • [Avisos 01]
  • Stahp luck, chapter five.
  • Stahp luck, chapter four.