You're such a gorgeous nightmare
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fuck buddies
martes, 25 de febrero de 2014 21:25 0 comments
Título: fuck buddies
Autor: Minsuck
Pareja: xiusoo
Word count: 2,861 w
Rating: NC-17
Género: gay
Resumen: El novio de MinSeok se fue del país, no sin antes conseguirle un compañero de piso. MinSeok es un stripper, KyungSoo un tatuador que trabaja en una tienda un par de veces a la semana.  {Parte del super extremely gay au}






Muchos dicen que el sexo es el peor enemigo de una buena amistad.
MinSeok y KyungSoo difieren.



“¿Tienes hambre?” La voz de MinSeok sonaba aún más agradable tras llegar de un largo turno en la tienda. A KyungSoo le tomó unos cuantos minutos acostumbrarse al cálido aire del departamento y dirigirse hacia la cocina, donde se encontró con la figura de MinSeok de pie frente a la estufa. Su cabello estaba hecho un desastre, pero no dejaba de verse perfecto. KyungSoo asumió que se debía a la linda forma de su nariz, o de sus labios… o simplemente de su rostro. MinSeok tenía un lindo rostro y eso bastaba para lograr que cualquier cosa se viera impecable en él. Incluso un desastroso cabello. “KyungSoo.”

El mayor (MinSeok, por tres años) le golpeó ligeramente una mejilla para obtener su atención. KyungSoo parpadeó repetidas veces antes de asentir con la cabeza, respondiendo a la duda con la que el otro le recibió. MinSeok soltó una breve risa y volvió a vigilar lo que fuera que estuviera cocinando—y que desprendía un aroma delicioso, por cierto—mientras KyungSoo tomó asiento en una de las dos sillas del comedor. Era pequeño porque ninguno de los dos tenía tantos amigos, y nunca recibían visitas, así que no era necesario tener un comedor tan grande.

“¿Cómo te fue en la tienda?” KyungSoo hizo una mueca de desagrado y MinSeok sonrió divertido sin siquiera mirarle. Llevaban ya casi un año viviendo juntos y fue realmente fácil acostumbrarse el uno al otro. Se sentían tan cómodos compartiendo el apartamento que no les costó demasiado el volverse unidos, así que MinSeok no necesitaba mirar a KyungSoo para saber lo que estaba haciendo en el mismo instante. Así de unidos eran.

“Odio la tienda.” Ante el tono irritado del chico, MinSeok rodó los ojos.

“Tú eres el que insiste en seguir trabajando ahí.”

KyungSoo no contestó. Aquello era cierto. Prefería tener dos trabajos y que le sobrara al menos un poco de dinero al final del mes. Era eso, o estirar lo que ganara en el local haciendo tatuajes durante los meses bajos.

Después de un rato de cómodo silencio, Minseok sirvió una porción de lo que cocinaba (¿acaso no era ramen instantáneo?) para KyungSoo y dejó el plato frente a él. “Aquí.” A cambio recibió una pequeña sonrisa seguida de un ‘gracias hyung’ y Minseok sonrió de vuelta, satisfecho. “No dejes que se enfríe.”

Siempre era así en el apartamento. Al menos los sábados. KyungSoo llegaba de su empleo en la tienda a un par de calles de ahí alrededor de las ocho y MinSeok le recibía con la cena lista. A veces cenaba con él y a veces no. Luego, hora y media después, una vez que ambos se encontraban relajados sobre el sofá, mirando la televisión o simplemente disfrutando de la compañía del otro, MinSeok dejaba el apartamento para ir a trabajar. KyungSoo solía quedarse dormido cada vez que intentaba esperar a que regresara, y ahora sus ojos se abrían automáticamente cuando escuchaba la puerta de entrada abrirse en la madrugada.

“Mh, no lo haré.” MinSeok tomó lugar frente a él y KyungSoo recordó la llamada que recibió durante su descanso ese día. “Taemin llamó.”

“Oh.” Era interesante, observar la manera en la que MinSeok respondía a ese nombre ahora. No había más titubeos tras la mención. Meses atrás, el mayor hubiera evadido el tema de conversación al escuchar ese nombre, pero ahora su sonrisa se mantenía imperturbable en su rostro. “¿Y cómo está?”

“Bien. Dijo que te saludara de su parte. Y que me asegure de cuidarte bien.” Temprano, hubo una pequeña discusión cuando KyungSoo le comentó a Taemin sobre el moretón que MinSeok llevó en la espalda durante toda la semana pasada, pero el mayor no necesitaba saber eso. No cuando le había prohibido contarle a Taemin sobre ese tipo de cosas desde el mes anterior.

“Tonto.” MinSeok dijo entre risas. Luego, el mayor se quedó callado mientras KyungSoo le contaba un poco de su horrible día en la tienda, lidiando con gente grosera durante ocho irritantes horas que parecían nunca llegar a su fin.

Cuando el pelirrojo se levantó del sofá, una hora y quince minutos después, KyungSoo miró la pantalla de su móvil. Mh. Ya era hora de que MinSeok fuera a trabajar.

KyungSoo continuó mirando la televisión, ocupando ahora todo el espacio en el sofá mientras esperaba por la usual despedida del mayor antes de partir…

…Que llegó sólo unos minutos después.

“Cuídate Soo, y por favor, deja de quedarte despierto hasta que regrese o tendré que castigarte esta vez.” Tras una risa, y después de terminar de colocarse la camiseta, el mayor se fue sin esperar por una respuesta.

KyungSoo esbozó una media sonrisa tras verle partir.

“Cuídate, hyung.”




La razón por la que MinSeok siempre estuvo agradecido por tener a KyungSoo como compañero de piso, eran las madrugadas después de su turno de trabajo.

A pesar de estar acostumbrado a horas bailando; ya fuera subiendo, bajando y formando figuras complicadas sobre un tubo o en el regazo de quienquiera que pagara por ello, su cuerpo aún terminaba deshecho al final de su turno.

Cuando llegaba a casa y se dejaba caer rendido sobre su colchón, KyungSoo no demoraba en aparecer por la puerta dispuesto a ofrecerle uno de esos masajes de los que MinSeok estaba secretamente enamorado. KyungSoo no tenía que hacer todo eso por él, así que MinSeok lo apreciaba el doble.

"Necesitas descansar, hyung"

MinSeok dejó escapar una breve risa, acomodándose mejor bajo el cuerpo de KyungSoo. Con una de sus mejillas presionada sobre su almohada, y sus manos bajo la misma. "¿Descansar de qué, Soo?, ¿de mi trabajo de fin de semana?, ¿en el que gano más de lo que podría desear sin realmente esforzarme demasiado?"

KyungSoo esbozó una pequeña sonrisa al escucharle. "Exactamente." Murmuró como única respuesta.

"Loco."

Después de eso, el silencio les envolvió. Los únicos sonidos haciendo eco en el interior de la habitación de MinSeok eran los leves quejidos que el pelirrojo dejaba escapar en ocasiones, cuando KyungSoo hacia presión sobre puntos demasiado tensos en su espalda. Suspiros lentos y pesados eran un sonido más frecuente.

"Puedo pagar tu parte de la renta." KyungSoo declaró en un tono bajo, siguiendo con la mirada el camino de sus manos, que viajaban lentamente hacia la espalda baja del mayor. MinSeok rodaría los ojos, si los tuviera abiertos.

"No." Negó ligeramente con la cabeza. Y su voz tenía cierto aire de diversión, a pesar de lo firme que era cuando declinó la oferta del menor y lo dificultosa que comenzaba a escucharse su respiración. "Tienes suficiente con la tuya y yo puedo ganar mi propio dinero, en caso de que aún no lo notaras."

"Pero quiero hacerlo." KyungSoo insistió en el mismo tono, a pesar de saber la respuesta que obtendría.

"No." No era la primera vez que hablaban de esto, y aunque KyungSoo insistiera una y otra y otra vez, MinSeok jamás le permitiría gastar un centavo de su dinero en algo que era su responsabilidad pagar. "Taemin y tú son iguales. Piensan que no puedo lidiar con nada sólo porque me ven cansado una vez. Podría trabajar todos los días si el local abriera a diario, ¿sabes?"

KyungSoo se encogió de hombros, esbozando una media sonrisa tras escuchar eso último. "Eres un desastre, me preocupo."

"Oh, c-cállate." Ahí. Tan pronto como los dedos de KyungSoo hicieron presión sobre el punto medio en su espalda baja, Minseok tuvo que morderse la lengua para no gemir. Con la sensación placentera de un buen masaje viajando rápida e inesperadamente en otra dirección, el pelirrojo se negaba a soltar sonido alguno.

Falló.

"Oh," aunque no podía observarle, Minseok podía prácticamente escuchar la expresión impactada en la voz de KyungSoo cuando un entrecortado gemido escapó de sus labios, producto de la presión aplicada en el punto exacto y con la fuerza indicada, "oh." El menor repitió y MinSeok se sintió tan irritado por haber dejado escapar aquel sonido… que deseó golpearse a sí mismo. Su respiración ya entrecortada haciéndose más audible de lo que debería. Sonaba desesperado, y lo odiaba.

Aunque no era el único reaccionando.

Pronto, fue capaz de sentir claramente el contorno de la erección ajena presionándose justo contra su trasero.

Contrario de lo que alguna vez pensó, (porque, honestamente, el escenario se presentó mucho tiempo atrás en su imaginación, cuando KyungSoo apenas se mudó al apartamento) la situación no le parecía tan errónea. Ahora sé veía como algo que naturalmente sucedería con el paso del tiempo y no de un acto de traición contra Taemin.

MinSeok decidió dejar la situación fluir al ritmo que KyungSoo deseara guiarla. Con movimientos súbitos, pero no descuidados.

MinSeok se encontró con la espalda sobre el colchón en cuestión de segundos, atrapado entre este y el cuerpo de su compañero de piso mientras las manos ajenas se deshacían de sus pantalones de pijama y bóxer, que era lo único que cubría su cuerpo. De reojo notó que KyungSoo estaba al descubierto, y supuso que su ropa debió desaparecer durante el período de tiempo en el que perdió el enfoque. Se sentía mareado, pero sólo un poco.

"KyungSoo-yah" MinSeok murmuró, impulsándose en un intento por apoyarse con los codos sobre la cama y besarle, pero KyungSoo posó su diestra sobre su pecho, evitando que lo lograra. Le mantuvo contra la suave superficie de la cama, y MinSeok se sentía incómodo. No estaba acostumbrado carecer de movimiento cuando se trataba de sexo. Pronto, era el menor quien se inclinaba para devorar sus labios. Minseok encontraba difícil el respirar; más aún cuando la lengua de KyungSoo llegó al interior de su boca. Ni siquiera Taemin era capaz de hacerle sentir como si fuera a ahogarse a causa de un beso.

"No hables." Kyungsoo murmuró al finalizar el beso; sus labios rozando los de Minseok con cada sílaba y bloqueando parcialmente la entrada de aire a su sistema.

El mayor soltó un gemido ahogado entonces; ¿cuándo habían comenzado a frotarse el uno contra el otro? no tenía idea, pero no planeaba detenerse. Con cada roce de su entrepierna con la cadera de kyungsoo y viceversa, se hacía más difícil el quedarse callado. Aunque tampoco era como si fuera realmente necesario. MinSeok no se sentía avergonzado con KyungSoo, y los vecinos no podían importarle menos.

El momento se sentía fugaz, pero al mismo tiempo sumamente lento. Minseok tenía la mente nublada, y Kyungsoo movimientos lo suficientemente hábiles como para arrebatarle el aliento y mantenerle aferrándose a las sábanas o a la almohada. Cuando estas no eran suficientes, los hombros de KyungSoo sufrían las consecuencias. Las uñas de MinSeok eran cortas, pero afiladas. El mayor dejó caminos rojizos sobre su espalda cuando KyungSoo se desvió de sus labios para atacar su cuello. Con cada succión y mordida, las delgadas marcas se tornaban de un rojo más vivo.

En el pasado, Taemin hubiera llegado a lo mismo a través de (un maravilloso) sexo oral. Luego, MinSeok no le permitiría acercarse a su trasero a menos que tuviera lubricante suficiente como para llenar una bañera. Pero este no era Taemin, y MinSeok no poseía la misma paciencia que antes.

“KyungSoo,” MinSeok tuvo que llevar sus manos a las mejillas ajenas para obtener la atención del menor. “Soo, por favor.” No era necesario ponerlo en palabras. KyungSoo sabía cómo leer al mayor a través de sus expresiones y MinSeok estaba enviándole la más clara señal de que su paciencia se había agotado a través de una mirada.

KyungSoo no estaba completamente de acuerdo, pero tampoco se atrevería a ir en contra de una petición del mayor. Así que se acomodó entre las piernas de MinSeok, con éstas sobre sus hombros no sin antes cubrir de saliva tres de sus dedos.

La presión era demasiada cuando introdujo el primer dedo en el mayor, y comenzaba a preocuparse. Tener relaciones sexuales con otro chico sin lubricación adecuada era un problema. Era doloroso, y KyungSoo no quería lastimar al pelirrojo.

“Hyung,” intentó protestar, pero MinSeok le interrumpió con un gemido, cuando comenzó a mover aquel dígito de manera circular en su interior.

KyungSoo mordió su propio labio inferior, preguntándose si estaba bien seguir o si sería mejor detenerse. Aun así, introdujo un segundo dígito. Su preocupación lucía como un mal chiste para entonces, así que decidió simplemente seguir moviendo sus dedos al interior de MinSeok, dejándose llevar por la calidez de este y los sonidos que abandonaban la garganta del mayor.

Cuando estaba por introducir un tercer dedo, la voz de MinSeok le detuvo. “N-no. Soo, creo que n-no me entendiste.” Su sangre hirvió al escuchar sus palabras temblorosas y retiró sus dedos lentamente del interior del mayor, únicamente para escucharle jadear por la ausencia de estos.

MinSeok quería participar también, pero comenzó a sentirse cada vez más lento una vez que KyungSoo le impidió moverse. Lo cierto es que eso era lo único que le hacía sentir avergonzado frente al menor. Eso, y el hecho de que KyungSoo tenía que hacer todo el trabajo por él.

El momento en el que se percató de que había tomado una mala decisión no fue al día siguiente, al no poder levantarse de la cama en lo absoluto por las punzadas dolorosas subiendo por su columna vertebral desde su espalda baja. No. El momento en el que se dio cuenta, fue cuando KyungSoo invadió su interior.

MinSeok echó su cabeza hacia un lado, con la boca entreabierta en un silencioso grito mientras rodeaba la cintura ajena con sus piernas, con fuerza. Sentía que el menor estaba partiéndole a la mitad y era demasiado tarde como para cambiar su decisión, así que prefirió tragarse el dolor. Además, el abdomen de KyungSoo se presionaba contra su erección debido al nulo espacio entre sus cuerpos y la sensación le distraía un poco del dolor.

Al inicio, las estocadas lentas eran una tortura para ambos. El interior de MinSeok era demasiado apretado para KyungSoo, y el pelirrojo se sentía como si fuera a romperse en cualquier instante.

KyungSoo continuó a un ritmo lento por un período de tiempo considerable. Los dos estaban cubiertos de una capa de sudor, cuando MinSeok comenzó a gemir levemente otra vez y KyungSoo aumentó el ritmo en sus movimientos de manera gradual. El sonido que provocaba el contacto de piel con piel en cada estocada solamente causaba que MinSeok se sintiera más y más acalorado. La atención a su palpitante entrepierna le estaba haciendo perder la razón demasiado rápido. KyungSoo ya no era capaz de respirar normalmente.

Era obvio que los dos estaban muy cerca del clímax.

MinSeok estuvo al borde de llegar al orgasmo en cuanto KyungSoo encontró por casualidad aquel punto en su interior que le hizo prácticamente gritar. La uñas del mayor se clavaron en sus brazos y MinSeok sintió sus piernas temblar descontroladamente, a pesar de que las mantenía alrededor del menor. Su propio labio inferior se sentía particularmente hinchado tras la mordida que le dio.
Y Justo cuando pensó que la ola de calor se había disipado, KyungSoo golpeó ese lugar una vez más.

MinSeok se corrió entre su abdomen y el de KyungSoo. Después de eso, el menor solo necesitó de unas cuantas estocadas más para correrse también. Dentro del mayor.

“Ugh.” Murmuró MinSeok cerrando los ojos con fuerza. Encontraba asqueroso, el hecho de tener la ‘semilla’ de KyungSoo en su interior, pero estaba demasiado cansado como para quejarse. Después de todo, era culpa suya, por no ser más paciente. Y no deseaba mover a KyungSoo, quien había dejado caer su peso sobre el mayor. No estaba dormido aún, pero MinSeok consideraba algo desconsiderado el obligarle a levantarse mientras intentaba recobrar el aliento.

(De todas formas, KyungSoo se levantó poco después y se encargó de limpiarle, antes de recostarse tras él y abrazarle por la cintura. Ese día, MinSeok durmió como no lo había hecho desde hacía un par de semanas.)




Nada cambió entre ellos después de aquella vez. No había incomodidad, ni celos, ni nada de lo que la gente dice que existe entre amigos, después de una situación como esa.

Seguían quedándose despiertos hasta muy tarde recostados en el sofá con la televisión encendida a pesar de que ninguno le prestara atención, hablando acerca del molesto e insistente chico que MinSeok conoció en el trabajo o del último tatuaje que KyungSoo hizo en el local. El hecho de que ahora podían pasar horas compartiendo besos lentos no les hacía sentir distanciados. Las palabras nunca fueron tan necesarias para la comunicación entre ellos, y eso no cambió, a pesar de que aquella no fue la única ocasión en la que durmieron juntos.

Si lo pensaba con cuidado, lo único que había cambiado entre ellos era que los besos abundaban en el interior del departamento y al menos dos noches de la semana, pasaban la noche juntos. No había incomodidad, ni sentimientos confusos que podrían causarles problemas en el futuro.





Después de unos minutos escuchando la respiración del menor y perdiéndose en sus pensamientos, sintiendo el pecho de KyungSoo subir y bajar contra su mejilla, Minseok se quedó dormido.

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who dat??
Título: who dat??
Autor: Minsuck
Pareja: chankai
Word count: 1,536 w
Rating: pg
Género: gay
Resumen: Chanyeol trabaja en una tienda de discos de música alternativa (etc.) y JongIn necesita un empleo.  {Parte del super extremely gay au}






Después de escuchar la campana de la entrada sonar y escuchar pasos durante casi diez minutos sin que nadie se acercara a la caja, Chanyeol levantó el rostro y siguió al chico que había entrado a la tienda con una mirada perezosa. Era el único ahí, además de Chanyeol, y su obligación como empleado era acercarse y ayudarle con lo que estuviera buscando. Chanyeol, sin embargo, estaba muy lejos de ser considerado el empleado del mes (o siquiera un empleado regular), y se limitó a mirar a la distancia.

El chico recorrió el mismo pasillo unas tres veces desde que levantó la mirada, y Chanyeol se preguntó qué era lo que estaría buscando. Con la holgada y ligera camiseta sin mangas  y el pantalón deportivo algo más ajustado de lo que Chanyeol consideraría cómodo para usar en público, no parecía alguien que visitaría una tienda de discos de ese estilo. Chanyeol estaba más acostumbrado a ver chicos cubiertos en chaquetas de cuero y botas, con el cabello mayormente estilizado en las formas más llamativas, y no el simple cabello castaño aparentemente sin peinar que el chico llevaba. Se veía tan común, que destacaba entere las personas que entraban a la tienda a lo largo del día. (Chanyeol no contaba, porque era un empleado. Además, la mayoría de sus camisetas eran de grupos alternativos, así que tampoco era como si no encajara ahí. Por algo eligió esa tienda para trabajar, ¿no?)

Después de terminar con su último recorrido, Chanyeol se sorprendió un poco al ver al chico hacer un movimiento extraño en lugar de volver a comenzar. Parecía como si dudara sobre lo que haría a continuación.

Chanyeol se encogió de hombros y llevo la mirada hacia su móvil, sin notar que el chico se acercaba a la caja mientras respondía al molesto mensaje de su compañero de departamento. cállate y sigue estudiando. Sehun se estuvo quejando toda la mañana porque Chanyeol olvidó apagar la televisión al irse adormir el día anterior. Como si él no hiciera lo mismo todos los días bajo la excusa de que la universidad estaba matándole últimamente y ni siquiera se percataba de cuándo se quedaba dormido.

“Hola.” Chanyeol subió la mirada para encontrarse con el chico de antes. Atractivo, era la única forma de describirle. Chanyeol demoró unos cuantos minutos en contestar, perdido por un momento en la forma en la que el chico se mordía el labio inferior, como si estuviera nervioso solamente por dirigirle la palabra, o quisiera seducirle. Cualquiera de las dos estaba bien para él, en realidad.

Al final, Chanyeol le miró con una ceja en alto, esperando recibir algo más que un saludo; cuando nada más salió de la boca del contrario, Chanyeol dejó escapar un suspiro y finalmente contestó. O más bien, preguntó. "¿Necesitas ayuda con algo?"

El chico se tomó su tiempo para responder. Mientras Chanyeol le miraba detenidamente, notando cosas como el tono ligeramente bronceado de su piel y lo tersa que esta parecía, la estructura de su cuerpo, con hombros anchos y torso largo y delgado; leve musculatura en sus brazos y posiblemente en su abdomen, a juzgar por lo que la camisa dejaba ver, el chico comenzó a jugar con la correa de su mochila.

Si tenía que adivinar, Chanyeol diría que estaba poniéndole nervioso.

"Sehun..." se aclaró la garganta antes de continuar, porque su voz se quebró ligeramente al final de la palabra. Chanyeol se sentía más curioso, tras escuchar el nombre de su compañero de piso dejar los labios del desconocido. "Oh Sehun. Me dijo que podía venir por trabajo aquí, porque necesitaban más empleados cubriendo los turnos. No me dijo si tendría que dar una entrevista y no pude ir a cambiarme para lucir más presentable, así que... Me disculpo por eso."

Este chico sí que habla rápido.

Chanyeol le miró por unos minutos más una vez que terminó de hablar, aun intentando entender todo lo que había dicho. El otro pareció ponerse más nervioso con esto, Chanyeol notó, con la forma en la que no levantaba su mirada del suelo. Él dejó escapar una leve risa. A decir verdad, el chico daba otra imagen cuando entró a la tienda, pero no tardó en deshacerse de ella con cada recorrido que daba al mismo pasillo de la tienda una y otra vez.

Usualmente, Chanyeol simplemente aceptaría a quienquiera que llegara en busca de un empleo y luego hablaría con el dueño para aclarar lo más importante, pero si el otro esperaba una entrevista, entonces Chanyeol le daría una.

"¿Cuál es tu nombre?" Fingió no estar particularmente interesado en su respuesta, cuando en realidad era lo contrario. El chico parecía divertido, después de todo. Se preguntaba si su actuación se vería comprometida debido a la forma en la que le había mirado antes.

"K-Kim JongIn."

Chanyeol asintió lentamente. JongIn sentía que el respirar era un poco más difícil que lo usual. Era su primera vez aplicando para un empleo y la verdad es que la mirada fija de Chanyeol estaba poniéndole más nervioso de lo que normalmente estaría con alguien mirándole de esa manera. "Kim JongIn." Chanyeol repitió. JongIn asintió rápidamente. "¿Has trabajado antes?"

"Uhm. ¿No?"

Divertido, definitivamente.

Chanyeol esbozó una media sonrisa tras escuchar su respuesta. "¿Estas preguntándome?"

"¡N-no!, no..." JongIn respiró profundo en un intento por calmarse un poco, sintiendo más presión en su pecho cuando dejó ir el aire. "Es la primera vez que aplico para un empleo de verdad. Lo único que hice hasta ahora fue pasear a los perros de mi vecindario cuando sus dueños no pueden hacerlo, pero tengo cosas que pagar y hacer solamente eso no sirve de nada."

Chanyeol se preguntaba qué cosas tendría el otro que pagar. Tal vez el gimnasio o alguna deuda con un vendedor de drogas o quizás para engañar a algún bravucón. Uno nunca sabe para qué necesita el dinero la gente.

"Así que no tienes experiencia..." Murmuró, sintiendo las comisuras de sus labios ante la manera enérgica con la que JongIn negó con la cabeza. "¿Qué hay de las horas de trabajo?, ¿cuánto tiempo puedes ofrecer?"

Una vez más, JongIn demoró con la respuesta. "Necesito horarios flexibles. Puedo trabajar ocho horas, pero tendría que ser en varios turnos, para acomodarlos entre mis clases."

Honestamente, Chanyeol no estaba sorprendido con la respuesta. Cuando empezó a trabajar ahí, lo hizo buscando lo mismo.

"Mmh... Dime algo, JongIn-sshi," noto lo difícil que era para el otro sostenerle la mirada por un tiempo prolongado, pero eso no evitaba que continuara mirándole como si estuviera esperando algo de él. "¿Te atraen los chicos o las chicas?, ¿o quizás ambos?"

JongIn se preguntó cómo era eso importante para trabajar ahí. No era estúpido, así que sabía que esa pregunta estaba muy fuera de lugar en una entrevista de trabajo, pero también sabía cómo algunas personas eran así de irrespetuosas con sus empleados; haciendo preguntas personales y algunas veces hasta ofensivas por el simple hecho de que tenían el poder para hacerlo. Como no estaba seguro de que Chanyeol fuera el dueño de la tienda o no, JongIn no podía negarse a responder ninguna pregunta porque no estaba en condiciones de perder la oportunidad de trabajo. De todos los lugares que visitó, ese era el único en el que alguien se dignó a hablar con él en lugar de ignorarle después de saber que no tenía experiencia trabajando y que no estaba buscando un trabajo de tiempo completo. Sehun dijo que en esa tienda no era difícil conseguir un empleo, así que JongIn supuso que esa era la única pregunta alejándole de una paga decente. "L-los chicos."

Por un largo rato, Chanyeol simplemente continuó mirándole; el apenas perceptible color rosa pálido en la piel de cuello y rostro de JongIn haciendo que su sonrisa se tornara más amplia y sobre todo, complacida.

"Necesito saber tus horarios para dividir los turnos. No tienes que preocuparte si llegas un poco tarde, pero tampoco trates el trabajo como si no fuera importante. Tendrás tu paga cada dos semanas, en efectivo. No te preocupes por el uniforme, porque no hay, como puedes ver, y tampoco tienes que lucir como si fueras un modelo o algo, sólo no luzcas como un indigente durante tu turno. Mañana te enseñaré lo que harás y otras cosas, y aquí," Chanyeol le extendió un post-it y una pluma, guiñándole en el proceso y causando que el calor bajo la piel de JongIn aumentara rápidamente. "Necesito tu teléfono, en caso  de emergencias o avisos importantes."

En realidad, no era un requisito que los empleados dejarán sus números de teléfono... Pero eso no significaba que Chanyeol no lo necesitara por cuestiones un poco menos profesionales.

Después de agradecerle por la oportunidad y obsequiarle una gran sonrisa, JongIn se apresuró a salir del lugar una vez que vio la hora. Chanyeol supuso que tenía clases, así que procuro no retrasarle.

Cuando el chico se alejó, Chanyeol no pudo evitar el notar lo bien que su trasero lucía en esos pantalones, al igual que sus piernas.

Se preguntaba cómo se sentiría tenerlas alrededor de su cintura.


Tal vez, esa sensación opacaría la que dejó a su paso aquella radiante sonrisa.

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Easy to love
lunes, 6 de enero de 2014 0:19 0 comments


Título: Easy to love
Autor: Minsuck
Pareja: Chanyeol/Kai (mención de BaekSoo)
Word count: 5,593 w
Rating: pg-13
Género: hurt/comfort, AU
Resumen: Side story de <<Long, long way to go>>.


Amar es un riesgo
¿Qué pasa si no funciona?
Ah, pero qué si lo hace.
-Peter McWilliams


La situación en la que estaban, no era tan difícil después de todo.

Chanyeol sencillamente estaba enamorado de JongIn, incluso después de que el menor (por dos años) le hubiera tratado como si no fuera nadie. Y JongIn... JongIn solamente enredó las señales hasta que fueron más difíciles de entender, tornándolas lo suficientemente complicadas como para que Chanyeol no se percatara de que el chico estaba exactamente en la misma situación que él, solamente que más asustado.

En realidad, lo único que Chanyeol tenía que hacer era abrir los ojos un poco más. Encontrar el punto en el que la barrera que JongIn construyó a su alrededor era más débil, y golpearlo hasta derrumbar ese único, pero enorme obstáculo.

---

Los ojos de Chanyeol se movían de izquierda a derecha, siguiendo atentamente cada movimiento de JongIn alrededor de las redondas mesas del café en el que trabajaba. Chanyeol supo que el menor llevaba un tiempo considerable trabajando en el mismo lugar desde la primera vez que le visitó ahí, solamente poniendo atención a la manera fluida en la que JongIn se movía entre las mesas mientras balanceaba las órdenes que llevaba sobre la bandeja  con la que cargaba, en un par de ocasiones con una sola mano.

Siempre que acudía al café, intentando pasar más tiempo con JongIn, Chanyeol terminaba de la misma manera. Mirando de lejos mientras deseaba estar más cerca.

El suave tacto de piel que brillaba bajo el sol como si fuera de oro, estaba impregnado a la yema de sus dedos. La sensación se aferraba con fuerza, y Chanyeol simplemente la dejaba cosquillear. Cada vez veía a JongIn pasar cerca de la mesa que usualmente ocupaba, sus dedos temblaban con el deseo de posarse sobre él una vez más. Porque una, dos, tres, cuatro veces no eran suficientes.

Nada sería suficiente si se hablaba de Kim JongIn, quién se movía tan fluidamente entre sus brazos, o atrapado entre su cuerpo y la cama, como lo hacía al ritmo de la música o entre las mesas del café, y Chanyeol quería un poco más. Mucho más.

Le veía pasar, y sus ojos descendían desde sus gruesos labios hasta sus piernas, donde sus propios labios estuvieron noches atrás; las mismas que le rodearon como si Chanyeol fuera el ancla que JongIn necesitaba para no hundirse en el mar de placer que intentaba tragarle, mientras Chanyeol se dejaba llevar por el calor de su cuerpo y la humedad de sus labios.

Sentía sus pantalones más estrechos, y sabía de la erección creciente atrapada en el interior. Era una reacción normal, ante el recuerdo de la última noche que compartió con JongIn en el interior del pequeño dormitorio del chico. A pesar de que ponerse duro no era lo más cómodo o apropiado mientras se encontraba en un lugar público, Chanyeol no era capaz de despegar la mirada del moreno.

JongIn solía tener ese efecto en él en el pasado también, y a medida que sus encuentros se volvieron más y más constantes, el efecto se intensificó sin que Chanyeol pudiera detenerlo.

Si alguna vez se encontró mirándole de lejos mientras pensaba en cuanto daría por tocarle, y en lo mucho que otras personas debían pensar en lo mismo, ahora Chanyeol le miraba y lo único que podía pensar era en cuánto desearía detener a esas otras personas. Ahora Chanyeol le miraba y era devorado por los celos. Celos por las miradas que JongIn compartía no solo con él, sino con quienquiera que se atreviera a mirarle. Celos incluso del desconocido que había intercambiado saludos con él mientras JongIn sonreía como si el hombre fuera especial para él, aunque Chanyeol podía apostar todo lo que tenía en su billetera a que era la primera vez que le veía en el café. Celos de cualquier cosa o persona  que pareciera tener más importancia en la vida de JongIn que él, y eso era un número bastante grande.

La única forma de detener el ardor en su pecho que brotaba tan pronto como su noche juntos llegaba a su final, era apartándose de esa vida. La vida a la que se acostumbró desde que JongIn llegó. Esa que envolvía escabullirse al dormitorio del menor cada vez que JongIn se negaba a pasar la noche en su departamento, a pesar de que Chanyeol terminó la universidad meses atrás y no era bienvenido ya en el campus.

Chanyeol no estaba dispuesto a perder lo poco que podía tomar de JongIn, pero si no lo hacía, ¿entonces qué?

No podía esperar llegar a algún lado si JongIn continuaba haciéndole caminar en círculos.

---

"Deja de quejarte." Chanyeol estaba tan envuelto en sus pensamientos, que no notó el momento en el que KyungSoo,  su compañero de trabajo, se sentó a su lado detrás el mostrador de la tienda. Ni siquiera se percató de que su turno estaba por acabar. KyungSoo le miró impasible, mientras Chanyeol fruncía el ceño. Ni siquiera dijo una palabra y KyungSoo ya sabía en qué estaba pensando. Como siempre. "JongIn no sentirá más interés por ti si sigues quejándote por todo a sus espaldas." Murmuró.

Chanyeol bajó la mirada, avergonzado. KyungSoo siempre llevaba la razón cuando de Kai se trataba...

¿Qué por qué? Bueno,  Chanyeol sabía que KyungSoo conocía a Kai desde hacía mucho, mucho tiempo. Antes de que KyungSoo aplicara para entrar a la universidad, y JongIn perdiera todo contacto con él. Según lo que KyungSoo le había comentado, él y Kai nunca compartieron una excepcional amistad o algo por el estilo. En realidad, una vez KyungSoo estuvo en el lugar de Chanyeol,  con la única diferencia de que KyungSoo jamás sintió nada por Kai y su relación era simplemente física, porque KyungSoo, en el pasado, era idéntico a Kai. Una noche tenía sexo con cualquier chico (o chica) que capturaba su atención y a la noche siguiente, lo hacía con una persona distinta. Durante ese tiempo, solo un puñado de personas logró estar con él más de una noche. Luego Baekhyun, actual novio de KyungSoo, llegó y, citando al chico de ojos grandes: 'se me pegó como si fuera un moco. Estúpido, irritante y asqueroso.'

 Chanyeol supuso que era una forma personal de decir que encontró a 'su otra mitad'. KyungSoo dijo que Kai se alejó de él después de eso, porque el puesto que el menor había tomado como su 'perro guardián' en esa época fue entonces ocupado por Baekhyun, y Kai nunca estuvo atado a él de todos modos, así que simplemente encontró a alguien más con quién pasar la noche y continuó con su vida. Kai continuó hablando con él, pero mayormente lo hacía vía mensajes de texto, y cuando KyungSoo entró a la universidad, el contacto se perdió por completo.

Por eso, Chanyeol sabía que si KyungSoo decía algo acerca del Kai, entonces al menos tenía que acercarse mucho a cómo eran las cosas con él, en realidad.

"Aunque deberías hacerle saber." KyungSoo encogió los hombros, aún con un gesto impasible, mientras Chanyeol intentaba con todas sus fuerzas no volver a las quejas mentales. "Si a Baekhyun le funcionó, no veo porqué sería diferente contigo. Quizás es la mejor forma de acercarse a alguien de ese tipo." De ese tipo.

Chanyeol pensó, ¿por qué no?

Los finales felices nunca fueron iguales a los de las películas. Si quieres uno, tienes que construirlo con tus propias manos, porque él no llegará a ti por de la nada o por cubrirte de polvo de hadas.

Chanyeol nunca fue un gran constructor, pero por tener a JongIn solo para él,  intentarlo valía la pena.

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"¿En serio,  Park?"

Fue una respuesta (¿pregunta?) inmediata.

Kai le dedicó una media sonrisa antes de dar una gran mordida al donut en el plato de Chanyeol. Chanyeol quiso quejarse, pero no lo hizo, porque era JongIn quien puso sus labios sobre su desayuno y no cualquier otra persona. En cambio, se limitó a mostrar un gesto avergonzado por lo que dijo una vez que convenció al menor de sentarse con él por unos segundos. Era comprensible que por 'hablar de algo importante', JongIn entendiera ‘algo que era realmente importante’,  y no su estúpida petición extrañamente mezclada con la amenaza de que para seguir durmiendo con él, JongIn debía dejar de tener sexo con el resto de los alumnos en la universidad y clientes del café con los que estuviera involucrado. Quizás el chico pensó que intentaría pedirle descuentos en la comida o bebidas del café,  o hablar con el sobré la importancia que tenía el detener el calentamiento global. O cualquier cosa que pudiera tomar más enserio que lo que Chanyeol le pidió.

"S-sí." Era tan embarazoso tener que decirlo una vez más, que su voz tembló un poco en ese preciso instante... "No me gusta compartir, Kai-yah, así que tienes que elegir. Quédate conmigo o con la libertad de dormir con quien quieras, pero no con ambos." Estaba seguro de que la petición parecería un poco más seria,  si su voz no delatara su nerviosismo. O si el moreno estuviera realmente interesado en él. O si Chanyeol no fuera Chanyeol, sino cualquier otra persona.

"Mmh," JongIn murmuró. Asintiendo un par de veces, aparentemente sin tener la intención de darle una respuesta. Antes de levantarse de la mesa, el chico se inclinó hacia Chanyeol apoyando ambas palmas sobre la mesa para no irse sobre el mayor y depósito un breve beso sobre sus labios. Era increíble lo poco que JongIn se preocupaba por el hecho de que todos podían verles. Chanyeol no lo hacía tampoco, pero a diferencia de Kai, él no era famoso alrededor del campus o sitios cercanos. Ni siquiera era conocido en el café, y eso que lo visitaba casi a diario para poder ver a JongIn, y en su trabajo de medio tiempo—el segundo, que empezaba por la tarde—no se destacaba lo suficiente como para ser recordado por alguien. "Entonces es todo, supongo. Cuídate Park, y gracias por... Bueno, ser un buen polvo." Después de obsequiarle un guiño y una leve risa, JongIn regresó a trabajar,  como si nada hubiera pasado.

Como sí Chanyeol no le hubiera dicho nada y no él le hubiera roto el corazón en cuestión de minutos.

Chanyeol permaneció ahí por casi una hora más de la que se suponía que estaría ahí, mirando a JongIn pasar de vez en cuando, y sintiéndose estúpido.

Hacerlo había sido millones de veces más difícil que cuando lo pensó, y el resultado fue simplemente... el peor. Paso de no tener suficiente de JongIn, a no tener nada en absoluto, y eso era tan, tan triste...

A veces, Chanyeol pensó, los consejos de KyungSoo no eran los mejores.

(Y a veces, los finales felices simplemente se negaban a dejarse construir.)

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Ah, pero lo eran. Los consejos de KyungSoo. Quizás no por la razón que Chanyeol o KyungSoo creían, pero al final, no fallaban.

Porque un mes después de no saber absolutamente nada de Kai; de dejar de visitar el café o pasar cerca del campus de su universidad, Chanyeol abrió a la puerta de su departamento solo para encontrase con él detrás de esta.

"Uh." Chanyeol parpadeó repetidas veces, esperando que en alguna de las ocasiones en las que abriera los ojos, Kai no estuviera más frente a la puerta de su dormitorio. Cuando escuchó los leves golpes contra ella, realmente no esperó encontrarle ahí. "¿Hey?"

Al principio, Chanyeol no pensó nada al verle despeinado y con la ropa un tanto desarreglada. Las mangas de su camisa parecían más largas de lo que deberían, como si alguien hubiera tirado de ellas y el cinturón a medio abrir.

Luego, el menor se tambaleó al dar un paso hacia adelante y Chanyeol supuso a qué se debía todo aquello.

Cuando Kai levantó el rostro y Chanyeol se encontró con una mirada desenfocada, seguida por un “Hey’” que ni siquiera sonaba como una palabra, entonces Chanyeol sintió la preocupación trepar rápidamente por su cuerpo y apretarle como si fuera una lata de soda, hasta doblarle.

Tardó aproximadamente cinco segundos en envolver la cintura de JongIn con uno de sus brazos y jalarle hacia el interior del departamento, cerrando la puerta con la mano que conservaba libre, cuando el menor intentó hablar otra vez. Chanyeol entendió solamente “¿me dejarás entrar o qué?” de entre la hilera de palabras que se mezclaban una con otra. JongIn se aferró a su cuello con ambos brazos y dejó su cuerpo relajarse. No pesaba demasiado, pero hizo que Chanyeol se tambaleara un poco y se apresurara a tomarle también con su otro brazo, en un intento de recuperar el equilibrio.

Chanyeol dirigió a Kai hacia su cama, pero cuando quiso soltarle para poder recostarle, él se aferró a su cuello con más fuerza. Chanyeol sabía que el gesto no significaba nada en ese momento, con Kai estando ebrio y sin saber lo que hacía, pero no podía evitar sentir aquella presión en su pecho que llegaba cada vez que Kai parecía darle más importancia de la usual.

Después de unos minutos intentando hacer que Kai le soltara, Chanyeol comenzaba a sentirse algo desesperado. “Kai-yah,” murmuró,  recibiendo más susurros ininteligibles por parte del moreno “tienes que dejarme ir para que pueda recostarte. Necesitas dormir.”

“Mmno…” Kai negó ligeramente con la cabeza, con la mejilla contra uno de sus brazos y aferrándose con más fuerza a Chanyeol.

El mayor se preguntaba si Kai actuaba así cada vez que bebía de más. Nunca le había visto en ese estado antes, así que no sabía qué esperar. “Ah, K-Kai-yah.”

Chanyeol intentó desprender los brazos ajenos de su cuello en un par de ocasiones más, pero era imposible.

Dejó escapar un suspiro exasperado y se sintió ridículo debido a lo que haría. Era un tonto. Estúpido, de hecho, y un poco arriesgado para él, pero su cabeza estaba gritándole que sería un imbécil si dejaba escapar la oportunidad. Además era una ventaja también, por eso de que tendría que cuidar del menor por el resto de la noche, en caso de que necesitara levantarse a vomitar todo lo que tenía en el estómago por la madrugada y no tuviera el equilibrio suficiente como para no romperse la cabeza contra el suelo al intentar levantarse de la cama.

Al final, Chanyeol terminó recostándose junto con Kai, despojándole solamente de su cinturón y dejándole acomodar su mejilla contra su pecho; rodear su cintura con uno de sus brazos, una vez que ambos estuvieron sobre el colchón. Él hizo lo mismo con su espalda y colocó su diestra sobre el brazo con el que JongIn le rodeaba la cintura. El otro brazo del menor seguramente se entumiría pronto, por la posición en la que estaba, pero no dijo nada. Simplemente dejó el tiempo pasar, fijando su mirada en el tengo hasta que pudiera quedarse dormido, disfrutando de la que probablemente sería la última ocasión en la que tendría a JongIn tan cerca.

Tenía dudas sobre lo que había pasado con el menor y lo que le llevó a visitar su departamento. Casi podría apostar que la distancia de donde se encontraba a su dormitorio, era menor que la que tuvo que recorrer para llegar a su departamento.

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Chanyeol durmió solamente tres horas, aproximadamente. Despertó al calor del cuerpo de JongIn, quien estaba acurrucado prácticamente encima de él. Cuando fue capaz de abrir los ojos por completo, no se movió, temiendo despertarlo y tener que presenciar la misma escena del pasado y sus variaciones.

Si JongIn pasaba la noche en su departamento, Chanyeol se encontraba frente a dos posibles formas de comenzar el día. Una, en la que JongIn ya no estaba  su lado o siquiera en el departamento cuando abría los ojos, y la otra, en la que lograba despertarle de alguna manera estúpida y JongIn desaparecía tras la puerta de salida en cuestión de minutos, sin decir palabra alguna.

Si Chanyeol pasaba la noche en su dormitorio, JongIn le hacía levantar muy temprano y prácticamente le sacaba a patadas,  como si fuera el quien sugirió algo tan irresponsable como meterse a su dormitorio, sabiendo que estaba prohibido.

Esta vez, no quería ni siquiera respirar, si eso implicaba movimiento y la posibilidad de que JongIn se alejará de él tan pronto como abriera los ojos.

Así que se quedó ahí, inmóvil.

Hasta que su estómago comenzó a gruñir. Chanyeol se encontró mordiendo su labio inferior entonces, como si esa pequeña acción pudiera evitar algo. Y, ¿no era tonto pensar que el sonido de su estómago despertaría a JongIn?

Cuando sintió el cuerpo de JongIn moverse, aunque fuera sutil, frotando la mejilla contra su pecho y poniendo sólo un poco más de fuerza en el abrazo, Chanyeol contuvo la respiración. No le pareció tan tonto en ese instante.

“¿Chanyeol?” Por una fracción de segundo, Chanyeol creyó que estaba escuchando voces. Hasta que JongIn levantó la mirada y se encontró con la suya. Supuso que sería en vano fingirse dormido después de eso, así que no hizo nada. No habló, ni se movió, sencillamente sostuvo la mirada de JongIn, hasta que él volvió apoyar su mejilla sobre su pecho. “Creí que aún estabas dormido.” Su voz sonaba tan pequeña… totalmente diferente del tono sugestivo que siempre usaba con él.

“No.” Fue lo único que pudo decir. Todas las preguntas que por la noche nadaban en el interior de su mente, perdidas. Su garganta se cerró en tras ese ‘no’, y no parecía querer abrirse otra vez.





JongIn se quedó a desayunar.

El ambiente era incómodo. Ninguno de los dos volvió a abrir la boca después de lo que pasó cuando despertaron. O más bien, Chanyeol lo hizo, después de pasar por su rutina matutina, para decirle que podía usar la ducha (y que tenía un cepillo de dientes extra en algún lugar del baño, si lo necesitaba), pero eso fue todo. Nada más.

Chanyeol encontraba difícil apartar la mirada del menor una vez que el desayuno estuvo listo, y Kai tomó el asiento frente él en la pequeña mesa cerca de la cocina—regalo de su hermana mayor cuando se mudó—. Ofrecerle un cambio de ropa fue una buena idea, notó. A pesar de que la talla de pantalones no variaba mucho entre ellos, la camisa que le prestó lucía algo grande en él. La prenda se deslizaba un poco por su hombro izquierdo, dejando un poco de piel al descubierto.

Chanyeol no era capaz de concentrarse en lo que hacía y terminó derramando algo de jugo sobre el pantalón de su pijama, sintiéndose sumamente avergonzado bajo la mirada atenta de JongIn, quien no parecía estar mucho mejor. Nunca antes le había visto tan incómodo.

“Uhm—” JongIn le interrumpió justo cuando estaba a punto de hacer cualquier comentario en busca de terminar con el silencio.

El menor se mordió el labio inferior después de pronunciar su nombre, y aunque Chanyeol no podía verlo, la forma en la que sus brazos se movían y el hecho de que posó sus manos sobre su regazo, manteniéndolas bajo la mesa y fuera de su vista, hablaba de vergüenza también. Chanyeol notó que desvió la mirada una vez que le llamó, y JongIn nunca le rehuyó la mirada en el pasado.

Después de un periodo de tiempo que se sintió más largo de lo que probablemente era, JongIn murmuró un “lo siento,” que a Chanyeol le costó captar. Después, el chico respiró profundo, buscando su mirada solo cuando dejó el aire escapar de su interior. “Lo de ayer. No debí venir aquí. Lo siento.”

Chanyeol meditó su disculpa por unos minutos. Negó con la cabeza poco después. “No importa. No me molesta que lo hicieras. Es bueno saber que aún sigues vivo.” Su intención era bromear, pero su tono de voz plano no lo permitía. Aunque en realidad, todo lo que dijo era cierto. No le molestaba en lo absoluto su presencia y le alegraba saber que JongIn estaba bien, porque a pesar del estado que le encontró la noche anterior, el menor lucía tal y como lo recordaba. Ojos brillantes, labios gruesos y de un ligero tono rosa. No parecía haber adelgazado o ganado más peso. No se veía débil, y la expresión soñolienta era normal en él mientras no estaba intentando provocarle. Lo único que era diferente era que su cabello estaba un poco más largo, pero él lucía bien, saludable.

“…Si” JongIn levantó una de sus manos para poder comer un bocado más de su desayuno (una mezcla de lo que Chanyeol encontró en la cocina). Parecía que no diría nada más, así que Chanyeol supuso que era su turno de hablar. Su garganta dejó de ser un obstáculo desde que comenzó a preparar el desayuno, y las dudas de la noche anterior llegaban a él con más claridad.

Así que no fue un problema el preguntar: “¿Qué es lo que recuerdas de ayer por la noche, Kai?”

Kai demoró unos minutos, comiendo un poco más y tragando con dificultad. “Es… es confuso. Sombras, más que nada, y mucho movimiento también, aunque la parte en la que estábamos en tu habitación es más fácil de recordar.” Pausó, bebió un poco de jugo antes de continuar, “recuerdo que no quería soltarte. Y lo siento, por obligarte a hacerte cargo de mí en ese estado. No suelo beber, así que no tengo mucha tolerancia con el alcohol. No bebí mucho, así que por eso no estoy completamente deshecho ahora.” Pausó otra vez, desviando la mirada por unos segundos, “gracias.” Dijo, cuando volvió a mirarle a los ojos. Era sincero, Chanyeol podía notarlo. “Por… por no—no dejarme solo, a pesar de cómo me comporté contigo todo este tiempo. Especialmente la última vez que nos vimos.”

Era el turno de Chanyeol para sentirse incómodo. Mientras más escuchaba, mas dudaba de que fuera realmente Kai quien estaba hablando con él. Era una cara de la que KyungSoo nunca le habló. Era agradable, esta parte de JongIn, pero le tomó por sorpresa. Estaba acostumbrado al JongIn que no daba explicaciones y se alejaba de él si no existía la promesa de pasar la noche juntos.

Por eso, la única respuesta que pudo ofrecer tras escucharle fue: “Oh”, acompañada de una expresión tensa que hizo al menor suspirar, vencido. “Uhm.” Estaba experimentando dificultades para hablar otra vez. Más bien porque su mente estaba en blanco, y no porque otro nudo hubiera aparecido en su garganta. “No hay problema.” Sonaba como lo más indicado para decir, así que optó por eso.

JongIn asintió. Luego, “iba a venir por aquí de todos modos. El último mes fue horrible.” Ante eso, Chanyeol le miró incrédulo; expectante, también. “Estaba asustado, ¿sabes?” JongIn esbozó una pequeña sonrisa, pero esta se notaba forzada. Chanyeol le miraba detenidamente, y podía notar que eso le hacía sentir nervioso. Era extraño, pensar en un JongIn nervioso. “Cuando me dijiste que no querías compartirme, me asusté. Pensé que sería fácil seguir con mi vida una vez que me deshiciera de ti, porque me ha funcionado muchas veces antes. Al final no fue así.” Soltó una risa entonces, forzada también.

Chanyeol se sintió perdido. No sabía qué sucedía ni de dónde venía nada de lo que JongIn estaba diciendo. Honestamente, todo sonaba como una broma cruel.

“Quería llamarte, pero nunca pedí tu número y no lograba reunir el valor suficiente como para ir a buscarte, así que lo dejé así. La razón por la que vine anoche es porque el alcohol me dio el coraje para hacerlo, supongo.”

“JongIn—” Chanyeol pronunció, sin percatarse de que lo hizo con lo aturdido que estaba ante toda esa información. El menor frunció el ceño tan pronto como el nombre dejó sus labios. Oh. Era la primera vez que le llamaba de esa manera. (porque KyungSoo le había comentado acerca de su nombre real, Chanyeol nunca se atrevió a llamarle así)

“¿Cómo sabes mi nombre?”

Más que enojado, Kai se veía confundido. Chanyeol dejó pasar unos minutos antes de responder. “KyungSoo.” Dijo, y Kai no supo cómo reaccionar.

El chico estaba atrapado entre un mar de reacciones, y entre todo lo que salía de su boca a un tono más alto del que debería, Chanyeol solo alcanzó a entender algo parecido a: “¿Conoces a KyungSoo?” y en lugar de esperar a que JongIn se calmara, Chanyeol acercó su silla a la del menor. Tomó una de sus manos, entrelazando sus dedos con los suyos. Aunque no esperaba que funcionara, lo hizo, y JongIn se relajó un poco.

“KyungSoo era mi compañero en la universidad,” comenzó, “le conté sobre ti, porque bueno, suelo contarle todo, y resultó que ustedes dos estudiaron juntos también. Me dijo tu nombre y unos cuantos datos extra. Fue él quien me aconsejó decirte cómo me sentía con respecto a ser ‘uno más’ para ti.” JongIn aumentó gradualmente la fuerza con la que apretaba su mano mientras le escuchaba. Chanyeol pensó que algo se estaba por romperse, y lo haría más rápido si el menor continuaba así, “uh, JongIn, me—me lastimas.” Intentó soltarse, pero JongIn no lo permitió.

“¡¿Eres estúpido?!” Era la primera y la última vez que quería ver a JongIn enojado. Su gesto era…

Prefería verle sonriendo, miles de veces, antes que verle enojado otra vez.

“¡JongIn, me lastimas!” El grito pareció asustarle; JongIn le soltó enseguida. Por un segundo Chanyeol creyó que se echaría a llorar, a juzgar por la manera en la manera en la que le miró; ojos totalmente abiertos y más brillantes que nunca. Luego JongIn clavó su mirada en su regazo, apuñando la tela del pantalón que llevaba. Chanyeol dudó, pero terminó posando una de sus manos sobre el hombro de JongIn tentativamente. “JongIn-ah,” murmuró, “no quise—es que… en verdad dolía.”

“KyungSoo no sabe nada. Nunca supo nada.” Su tono era tan bajo, que Chanyeol apenas pudo escuchar lo que decía al inicio. Luego JongIn le miró, y Chanyeol se sintió como la peor persona en el planeta cuando se encontró con sus ojos humedecidos. “¿Cómo puedes creerle a alguien que no me conoce en lo absoluto?,” esa pregunta le hizo sentir mareado. Se suponía que KyungSoo sabía. Le conoció en el pasado, ¿o no? “¿qué te dijo, Chanyeol?, ¿te contó sobre Baekhyun y cómo me dejó atrás sin preocuparse por mí para irse con él?”

Chanyeol no estaba muy seguro de qué decir o cómo reaccionar. La situación dio un giro drástico tan rápido, que no podía procesar nada de lo que escuchaba o veía.




JongIn se fue cuando se calmó, casi una hora después. La plática se quedó al aire, porque el menor no se sentía bien mientras hablaba del tema.

Chanyeol anotó el número de su móvil en un post-it y se lo entregó a JongIn al despedirse de él con un breve beso.

Sus labios sabían al jugo de naranja del desayuno y a la vaga promesa de que esta vez no sería la última que los tendría contra los suyos.

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El sonido de su móvil le despertó a las tres y algo de la madrugada, cuatro días después de que JongIn estuvo en su departamento. Chanyeol se apresuró a contestar la llamada sin siquiera fijarse del desconocido número en la pantalla, ignorando el hecho de que casi se cae de la cama al hacerlo.

“Uhm, ¿hola?” carraspeó, esperando que su voz no sonara tan ronca la próxima vez que hablara.

“Hola.” Esa voz. Tardó menos de una fracción de segundo para reconocerla.

JongIn sonaba tal y como lo hizo mientras se disculpaba en el desayuno y, sin quererlo, su estómago dio un vuelco por ello. “Hola,” repitió, torpe como siempre al principio de cada conversación con el menor. Sin embargo, la torpeza fue pronto reemplazada por preocupación. “¿Estás bien?, ¿pasó algo?”

“No, estoy bien. Mejor.”

Chanyeol no pudo detener su sonrisa de apoderarse de sus labios.

Era diferente, hablar con JongIn a esa hora por el móvil. Chanyeol le sentía más cerca, a pesar de que no lo estaba. De que no lo había estado durante cuatro días después de la última vez.

Durante unos minutos, lo único que se escuchaba era la respiración de ambos.

“¿Chanyeol?”

“¿Mmh?”

Otra pausa. No tan larga, pero Chanyeol cerró los ojos mientras esperaba a que JongIn continuara. “¿Qué… qué fue lo que KyungSoo dijo sobre mí?”

Chanyeol dejó escapar un suspiro. Quería decirle que no tenían que hablar de ello si aún no deseaba hacerlo, pero si él llamó, preguntando acerca de ello antes que cualquier otra cosa, entonces supuso que estaba listo para hacerlo. Además, Chanyeol sabía perfectamente que a veces, hablar por el móvil de cosas así era mejor que hablarlas de frente. “Te diré que me habló de Baekhyun, porque antes me preguntaste si sabía de él.” entreabrió los ojos, acomodándose boca abajo sobre el colchón para evitar quedarse dormido otra vez, “sé que tuviste algo con él antes de eso, pero que no eran muy cercanos. Dejaron de hablar un poco, después, y dejaron de hablar por completo cuando él entró a la universidad.” Una vez más, suspiró, “dijo que cuando comenzó a salir con Baekhyun te alejaste para seguir con… lo que hacías. Lo que hacían. Eso de…” no sabía si estaba bien decirlo, pero era lo que JongIn preguntó. De todas formas, procuró decirlo en el tono más suave que pudo formular. “Eso de dormir con una persona distinta cada noche. Y la verdad, JongIn, es que no me importa nada de eso. Mientras estés conmigo, será como si todo eso nunca—”

JongIn le interrumpió con una risa que sonaba como la que soltó en el desayuno aquel día. Era horrible. Chanyeol no quería escucharla nunca más de él. “KyungSoo no me conoce, Chanyeol. Nunca lo hizo.”

Por un segundo, Chanyeol creyó que era todo lo que JongIn diría, y eso le dejó con un mal sabor de boca, porque eso no era nada. Sin embargo, JongIn continuó antes de que él pudiera decir algo como respuesta.

“Nunca… pude ser como él, ¿sabes?” Chanyeol estaba seguro de que, al otro lado de la línea, JongIn fruncía ligeramente el ceño mientras hablaba, “nunca he tenido sexo aquí y allá como él lo hizo antes de conocer a Baekhyun. Él fue la segunda persona con la que lo hice, y nunca tuve ojos para nadie más mientras fingía que de verdad estaba con él. En ese entonces creía que era posible convencerle de quedarse conmigo.” Chanyeol sintió un nudo formarse en su garganta cuando le escuchó decir aquello. No le correspondía sentirse culpable por lo que pasó con JongIn, pero aun así… “La verdad es que no me siento enojado por el hecho de que se quedara con Baekhyun. Ya no. Porque entiendo que yo no podía ofrecerle lo que él le ofrecía. Supongo que sabes cómo eran las cosas en casa de KyungSoo—como es su familia y todo eso.”

“Mmh, lo sé.”

“Eso es lo que me hace diferente a él. Aunque mi padre también dejó a mi madre,  yo nunca estuve solo. No tenía la necesidad de buscar a alguien para ocupar un espacio vacío, así que no lo hacía. Después de KyungSoo, las cosas cambiaron un poco, aunque no fue del todo su culpa. Después de que estuve con él, los chicos en el colegio pensaban en mí como si fuera una especie de KyungSoo 2.0. Aún en esa etapa, solo podía entregarme a una persona. Luego me di cuenta que iba en círculos. Dormía con alguien durante uno o dos meses, luego me dejaban como si no significara nada. Y me sentía tan estúpido, Chanyeol, creyendo que la próxima vez sería diferente, que para el último año en ese colegio terminé por adoptar una rutina en la que dormía con alguien durante un mes, y luego iba tras otra persona. Si la anterior me dejaba o yo la dejaba, no importaba, pero nunca estaba con ellos más de un mes.”

Un suspiro del lado de JongIn. Chanyeol podía sentir un par de fugitivas lágrimas resbalar por sus mejillas, aunque era absurdo que él llorara. Enserio deseaba que JongIn no escuchara lo irregular de su respiración.

“Estuve asustado por mucho tiempo, Chanyeol… y luego tu llegaste, pidiendo exclusividad. Me sentía tan asustado después de hablar contigo, que no salí de mi habitación en el dormitorio por tres días. Y mientras más pensaba en mi reacción, más estúpida me parecía, porque ¿no era eso lo que estuve buscando por tanto tiempo?” la risa que le escuchó soltar entonces era más sincera; ligera, y una pequeña sonrisa apareció en el rostro de Chanyeol al escucharla. “Aún tengo miedo, pero confío en ti. Y, uhm.”

Con la pausa, el tono de duda en la voz del menor y lo que dijo acerca de tenerle confianza, Chanyeol no pudo contener una leve risa “¿Uhm?” repitió en un tono burlón, limpiando el rastro de las lágrimas de su rostro.

“¿Sabes qué?, creo que aún no es el momento para decirlo.”

“Mmh,” El silencio volvió después de eso y esta vez era cómodo. Chanyeol terminó con él después de unos instantes de escuchar atentamente la uniforme respiración de JongIn. “JongIn-ah,” le llamó en un susurro, recibiendo un ‘mmh’ parecido al suyo como respuesta, “quiero que seas solamente para mí.”

La respuesta demoró más de lo necesario y Chanyeol estuvo a una fracción de segundos de entrar en pánico, pero el tono alegre con el que JongIn respondió valía la pena. “Entonces no me dejes escapar otra vez.”

Y no lo hizo. Sería un tonto si lo hiciera.


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20. XiuKai
viernes, 27 de diciembre de 2013 1:50 0 comments
Título: 20. XiuKai
Autor: Minsuck
Pareja: Kai/Xiumin
Word count:  1,534 w
Rating: pg (¿-13?, ¿no?)
Género: fluff?, lime~
Resumen: Del mismo AU que el drabble 16 (KrisChen). MinSeok le debe una cena a Kris por haberle dado el número de su móvil a JongDae. JongIn no está muy contento con ello.







Sentado al pie de la cama de MinSeok—quien estaba recostado boca abajo sobre ella, cerca del borde, en caso de que el otro chico necesitara de su ayuda—, JongIn dejó su libro de cálculo de lado para mirar al mayor con el ceño fruncido. Se suponía que había ido a la habitación de MinSeok para que el mayor le ayudara con su tarea, no para ser completamente ignorado gracias a un estúpido aparato.

"Hyung," le llamó, intentando hacerle desviar su atención de la pantalla de su móvil. Quería acercarse un poco más, pero decidió no hacerlo, para demostrarse que no era necesario invadir el espacio personal de su hyung para capturar su atención.

Sin embargo, MinSeok continuó sonriendo en dirección al pequeño objeto entre sus manos, ignorando por completo al moreno, quien mantenía el ceño fruncido.

"Hyung," JongIn intento por una última vez (su paciencia no era tan extensa como para intentarlo una tercera), dejando ir un suspiro en cuanto el resultado fue el mismo. Aprovechándose de la distracción del mayor, arrebató el móvil de sus manos con facilidad.

"¡Hey!" MinSeok exclamó sorprendido al sentir el espacio vacío que su móvil ocupaba solo unos segundos atrás, y JongIn frunció el ceño de manera más pronunciada mientras leía el texto. De Kris, otra vez.

"'Me debes una cena. Nada de 'peros'. Eres una horrible persona.'" JongIn levantó una de sus cejas tras leer el mensaje de texto, escondiendo tras el gesto la sensación de ardor que este dejó a su paso, "no. Lo sabes, hyung, qué no puedes invitar a cenar a nadie que no sea yo.”

Desafortunadamente, mientras más enfadado sonara su voz o más irritada luciera su expresión, más divertido parecía el mayor.

Contrario de lo que JongIn esperaba, MinSeok ni siquiera intento arrebatarle el móvil de vuelta. Simplemente le miró por un momento, ofreciendo una de sus más radiantes sonrisas antes de acercarse un poco más a él y, con algo de esfuerzo para alcanzarle, dejar un par de breves besos sobre sus labios. "Puedo y lo haré.” Dijo, simplemente, como si no supiera lo irritado que eso hacía sentir a su novio. “JongDae es mi amigo y le ayudé, pero a la vez rompí una promesa que le hice a Kris hace tiempo, y te recuerdo que él es mi amigo también. Creo que merezco pagar por su comida. Al menos una vez, ¿no crees?"

JongIn no se atrevía a decir que no. Los celos no se esfumaron tras la pequeña explicación de MinSeok, y no quería darle la razón, porque no quería que MinSeok, su MinSeok fuera a cenar con Kris. O con nadie más que con él, en realidad.

Después de un largo rato observando detenidamente el rostro del menor mientras esperaba por una respuesta, MinSeok estrechó un poco su sonrisa y extendió sus manos para colocarlas sobre las mejillas ajenas, casi cayéndose en el proceso. "JongIn-ah," el menor le miró, vacilante. MinSeok ladeo un poco la cabeza. Su expresión tenía cierto tinte de diversión, y JongIn se sintió avergonzado, porque sabía lo que venía, "¿acaso estas celoso de YiFan?"

De alguna manera, siempre terminaban en el mismo lugar, y JongIn se sentía cada vez más y más tonto por ello. Uno creería que después de casi cuatro meses estando juntos, la cantidad de veces que terminaban en la misma situación cada semana, disminuiría. Pero no. Aún después de todo ese tiempo, JongIn seguía escuchando esa vocecita en su interior diciéndole que perdería a MinSeok, cada vez que este interactuaba con alguien más. Era frustrante, pero JongIn no sabía cómo hacerla parar.

"JongIn-ah," MinSeok le llamó una vez más, sacándole de su ensimismamiento. JongIn estaba algo sorprendido, porque su voz era suave y no burlona, como pensó que lo sería.

El menor se apresuró a negar con la cabeza, y su tembloroso "no", logró sacar una divertida pero breve risa de MinSeok. JongIn siempre sentía su interior convertirse en fondue cuando escuchaba a MinSeok reír de esa manera. Incluso sí eso hacia la situación aún más vergonzosa para él.

Cuando creyó que el mayor finalmente se burlaría de él, como siempre, MinSeok alejó sus manos de la piel de su cuello y se puso de pie. JongIn le miró algo consternado, con la boca y ojos abiertos en su totalidad durante los pocos minutos que MinSeok le miró desde arriba, estando ya frente a él. Se preguntó qué era lo que pensaba hacer, pero no por mucho.

Una vez que MinSeok se sentó sobre él, una media sonrisa no demoró en aparecer en su rostro. Debido a que estaba sentado al estilo indio, sus cuerpos encajaban perfectamente, y JongIn no dudó en rodear la cintura ajena con ambos brazos, apretándole ligeramente entre ellos para eliminar el espacio que les separaba. Estaban tan cerca, con el más bajo a horcajadas de él, que JongIn podía sentir el subir y bajar del pecho ajeno contra el propio con cada respiro que daba. La manera en la que la respiración ajena cambiaba su ritmo para acoplarse a la de él era algo hipnotizante.

Se sentía torturado, también, pero no quería ser quien eliminara la distancia entre sus labios y los del mayor e iniciara el beso, porque sabía que el propósito que MinSeok perseguía era distraerle de lo que hablaban. Y aunque era un tema algo vergonzoso, pasarlo por alto dolía. JongIn sentía que MinSeok no le tomaba tan enserio como él le tomaba, cuando usaba el contacto físico para evadir las charlas como esas. Después de todo, MinSeok siempre fue mejor con las palabras de lo que él era. Se suponía que era él quien conocía las palabras correctas para arreglar cualquier problema, y JongIn el que solamente se comunicaba a través de abrazos, besos y caricias que podían transmitir todo lo que no podía poner en palabras.

“JongIn-ah,” esta vez, las palabras de MinSeok rozaron sus labios, así como su respiración. JongIn entrecerró los ojos al sentir la calidez que escapaba de MinSeok al hablar. No había notado que era parecida a la que emanaba del cuerpo entre sus brazos, “¿cuántas veces tengo que repetirlo?” MinSeok hablaba en un susurro. La forma en la que sus labios se curvaban para dar paso a una pequeña sonrisa era absolutamente hermosa, “no quiero estar con nadie más que contigo, así que deja de ponerte celoso con cada pequeña cosa,” MinSeok dejó escapar un tembloroso suspiro tras decir esto, y JongIn le apretó un poco más contra sí, percatándose entonces de que el mayor estaba poniéndose duro, al igual que él. MinSeok dejó escapar algo parecido a un jadeo entonces, y JongIn no pudo evitar morderse el labio inferior cuando sintió la diestra ajena subir de su hombro hasta su nuca, enredándose con su cabello al mismo tiempo que sus propias manos descendían, hasta poder posarse sobre las nalgas de MinSeok y los labios del más bajo se acercaban a su oreja para dejar escapar un murmuro tan tembloroso como el suspiro que antes dejó escapar: “porque cada vez que lo haces, no puedo pensar en nada más que en tenerte dentro de mí, intentando dejar en claro que no quieres compartirme con nadie.”

JongIn sintió su miembro crisparse ante las palabras, y pronto, los labios de MinSeok se encontraron con los propios en un beso desesperado. Las cortas uñas de MinSeok dejaban marcas sobre su hombro con la fuerza con la que se aferraba a él, y JongIn no pudo contener el gemido que ahogó en el contacto cuando sintió su otra mano tirar de sus cabellos. Si era extraño excitarse aún más cada vez que MinSeok actuaba como si le necesitara con tal intensidad, JongIn no quería saber. Incluso si supiera, estaría dispuesto a vivir con ello. Una y otra y otra vez.

Cuando el aire les faltó, MinSeok se apartó de sus labios, pero no se alejó. En cambio, se aferró al cuello de JongIn y unió una de sus mejillas a la del menor al mismo tiempo que enredaba sus piernas a su cintura.

Fue un reto algo complicado, pero JongIn logró ponerse de pie, tambaleándose solo un poco para sostener a MinSeok y dar unos cuantos pasos a la cama para dejarle caer sobre esta de la manera más gentil que pudo. MinSeok dejó escapar un leve ‘unf’, y la risa que le siguió hizo reír a JongIn también, mientras apoyaba una de sus rodillas entre las piernas del mayor y la otra al lado de una de estas. Sus manos se posaron a cada lado de la cabeza de MinSeok, y las manos de este rápidamente encontraron el lugar que les pertenecía a sus costados. MinSeok no parecía tan desesperado como antes, y la sonrisa en sus labios era grande. JongIn no pudo evitar sonreír también. “Deja de preocuparte tanto por cosas tontas, JongIn-ah.” dijo, y JongIn sintió su pecho encogerse. Solo un poco. “Nadie va a alejarme de tu lado.” O tal vez no tan poco.

JongIn se inclinó enseguida, capturando los labios del mayor en un beso lento, húmedo y profundo. Nadie podría alejarme de tu lado, era lo que el beso significaba.


Sólo MinSeok podía ponerle tan emocional mientras tenía una erección.

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